El abogado Federico Torres reveló nuevos detalles sobre el presunto plan para atentar contra Miguel Ángel Insfrán, alias «Tío Rico», dentro del Centro de Reinserción Social de Minga Guazú y sostuvo que una circunstancia fortuita evitó una tragedia. Según explicó, el procesado descendió a la zona de audiencias aproximadamente una hora y media antes de lo previsto debido a que su defensor llegó con anticipación al recinto judicial.
«Si eso no ocurría, probablemente hoy estaríamos hablando de otro escenario«, advirtió el profesional, al referirse al episodio que encendió las alarmas dentro de la penitenciaría.
De acuerdo con Torres, fueron los propios agentes penitenciarios quienes alertaron sobre la amenaza. Los guardias habrían informado que los presuntos atacantes manifestaron tener la orden de «silenciar» a Insfrán, sin ofrecer mayores detalles sobre el origen de la instrucción. El abogado indicó además que el grupo involucrado estaría compuesto por unas siete personas vinculadas a una organización considerada de alta peligrosidad.
«Esta situación fue comunicada por los guardias y los guardias manifestaron que esta gente tenían una orden de silenciarle al señor. Presentamos un escrito ante el Tribunal para que tomen las decisiones pertinentes y puedan resguardar su vida», apuntó la defensa de Insfrán. Agregó que «unas 7 personas serían parte de una facción muy importante y muy peligrosas que se encuentra operando en Minga Guagú».
Ante la gravedad del caso, la defensa presentó un escrito ante el Tribunal de Sentencia para solicitar medidas urgentes de protección. Entre los pedidos figura la evaluación de un eventual traslado de Insfrán a otro establecimiento penitenciario, en caso de que el Ministerio de Justicia no pueda garantizar plenamente su seguridad en Minga Guazú.
Torres confirmó igualmente que, tras lo ocurrido, las autoridades penitenciarias reforzaron el esquema de seguridad y asignaron custodios permanentes al interno. El abogado insistió el traslado de Insfrán otra penitenciaría para mantener y resguardar su integridad física, que «es lo más conveniente ahora».
Consultado sobre rumores relacionados con una supuesta deuda millonaria atribuida a terceros con su cliente, el abogado evitó profundizar y señaló que su intervención se limita exclusivamente a la defensa jurídica en la causa penal que enfrenta Insfrán.





















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