Paraguay reaccionó cuando más lo necesitaba. Después del duro golpe sufrido en el estreno frente a Estados Unidos, la Albirroja mostró otra cara, derrotó 1-0 a Turquía con un golazo de Matías Galarza y volvió a meterse en la pelea por seguir avanzando en el Mundial 2026.
Tras el triunfo en San Francisco, Gustavo Alfaro destacó la actitud de sus dirigidos, aunque evitó cualquier exceso de confianza. «Hay que tener los pies sobre la tierra y entender que en un Mundial todo cuesta muchísimo», señaló el entrenador en conferencia de prensa.
El seleccionador reconoció que el equipo afrontaba una verdadera final. «No había mañana, el partido era hoy», expresó, antes de elogiar la entrega de sus futbolistas. «Ellos pusieron el pecho en un momento complicado. Este triunfo les pertenece completamente», afirmó.
Alfaro también reveló que la semana posterior a la goleada 4-1 sufrida ante Estados Unidos fue una de las más difíciles desde que está al frente del equipo. Sin embargo, valoró la respuesta anímica y futbolística de sus jugadores para volver a competir en el torneo.
Eso sí, el DT dejó un mensaje claro para bajar la euforia. «Que hayamos ganado hoy no significa que somos un equipo consagrado. Tenemos que seguir trabajando con prudencia y humildad», advirtió.
Además, reafirmó una de sus máximas futbolísticas: «La jerarquía se respeta, pero no se teme», recordó al destacar el recorrido que llevó a Paraguay desde las Eliminatorias hasta la Copa del Mundo.
Y cerró con una frase que resume el espíritu de esta Albirroja: «Cuando a Paraguay lo dan por muerto, desconfíen. Cuando a Paraguay lo dan por muerto, es cuando más miedo hay que tener. Les agradecí a los jugadores porque esta es una de las noches más lindas que viví como entrenador». Una sentencia lanzada tras una de las noches que, según confesó, más disfrutó como entrenador.























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