El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset presentó una carta manuscrita ante el Tribunal del Distrito Este de Virginia, en Estados Unidos, en la que pidió el cambio de sus abogados defensores y denunció una serie de presuntas irregularidades ocurridas desde su captura en Bolivia hasta su llegada a territorio estadounidense.
En el escrito, Marset sostuvo que sus derechos fundamentales fueron vulnerados desde el momento de su detención, el pasado 13 de marzo, en una vivienda del barrio Las Palmas, en Santa Cruz de la Sierra. Según afirmó, el procedimiento fue ilegal porque, asegura, no existía una orden de allanamiento ni de arresto, además de que no se respetó el proceso de extradición correspondiente.
«La entrega a la DEA viola tratados internacionales», expresó en la carta, presentada el miércoles 24 de junio.
El documento, redactado en inglés y divulgado este jueves por el semanario Búsqueda, también incluye fuertes acusaciones contra agentes de la DEA. Marset afirmó que, al arribar a Estados Unidos, solicitó asistencia legal, pero su pedido fue ignorado. Aseguró además que fue interrogado sin la presencia de un abogado y que durante ese procedimiento recibió amenazas para obligarlo a colaborar con la investigación.
De acuerdo con su versión, los agentes le advirtieron que «nunca volvería a ver a mis hijos y pasaría el resto de mi vida en prisión» si no cooperaba. Asimismo, denunció que el acta del interrogatorio fue alterada, incorporando declaraciones que nunca realizó y presentando como afirmaciones respuestas que, según sostiene, fueron negativas. «Esto constituye un fraude de un documento oficial», escribió.
Marset también afirmó que durante el interrogatorio los agentes intentaron obtener acceso a sus activos en criptomonedas y solicitó al tribunal que le garantice no volver a tener contacto con los funcionarios denunciados, argumentando que teme por su integridad y seguridad.
En la misma presentación, el uruguayo pidió reemplazar a sus primeros abogados, Gene Rossi, Michael Padula y Rodrigo da Silva, al sostener que se negaron a denunciar las presuntas irregularidades expuestas en su carta. En su lugar, solicitó ser representado por Robert Feitel, Sandi S. Rhee y Joseph Douglas King.
Finalmente, Marset reiteró que se considera inocente de todos los cargos que enfrenta en Estados Unidos. «No soy culpable de los cargos de los que se me acusa y estoy preparado para probarlo», afirmó. Además, cuestionó la competencia de la Justicia estadounidense para juzgarlo, argumentando que ninguno de los hechos que se le atribuyen ocurrió dentro del territorio de ese país.
Fuente: Búsqueda.com.uy
























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