En medio de una vertiginosa escalada de hostilidades, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, envió una notificación formal al Congreso de su país para informar sobre el despliegue de una nueva campaña de ataques contra el Gobierno de Irán iniciada el pasado 7 de julio de 2026. La medida, remitida al presidente pro témpore del Legislativo, Charles Grassley, se ampara en la Resolución de Poderes de Guerra un mecanismo legal que le otorga al Poder Ejecutivo un margen de 60 días adicionales para utilizar las fuerzas militares en la región sin requerir la aprobación previa del Parlamento.
De acuerdo con el documento emitido por la Casa Blanca, la decisión de abrir fuego se tomó tras la ruptura de los esfuerzos diplomáticos que previamente habían conducido a un alto el fuego y a la posterior firma de un Memorando de Entendimiento (MOU) el 17 de junio de 2026. Dicho acuerdo comprometía a Teherán a garantizar el paso seguro de buques comerciales por el Estrecho de Ormuz. No obstante, el presidente estadounidense denunció que las fuerzas iraníes violaron el pacto al atacar navíos mercantes de bandera neutral entre el 6 y el 7 de julio, lo que motivó una respuesta armada que Trump calificó como acciones defensivas, proporcionales y limitadas. La ofensiva aérea actual incluye ataques contra sitios de lanzamiento de misiles, infraestructuras de apoyo, activos marítimos militares y centros de comando y control iraníes, sin involucrar por el momento a tropas terrestres en el terreno.
La tensión política y militar sumó un elemento de extrema alarma global tras una entrevista concedida este lunes por Trump al presentador de radio conservador Hugh Hewitt. Durante la comunicación, el gobernante norteamericano amenazó abiertamente con destruir la instalación nuclear subterránea conocida como Pickaxe Mountain (Montaña del Pico). «Pickaxe es un posible objetivo para un buen y fuerte disparo directo a la puerta principal; vamos a arrasar con Pickaxe Mountain», aseveró el jefe de Estado, restándole importancia al acuerdo preliminar de inspecciones y calificándolo como una simple «prueba» que «no significaba mucho».
Teherán ha catalogado de forma oficial a dicha base, profundamente enterrada en la roca y fuertemente protegida, como una planta destinada al ensamblaje de centrifugadoras. Sin embargo, la persistente negativa del gobierno iraní a permitir el acceso de inspectores internacionales del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) mantiene en vilo a los analistas de inteligencia, quienes sospechan que la infraestructura se utiliza de manera encubierta para el enriquecimiento ilícito de uranio. Aunque Trump aseguró que el lugar se encuentra actualmente sin actividad visible, informes satelitales procesados a finales de junio por el Instituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional, con sede en Washington, contradicen su postura al reflejar movimiento vehicular continuo y tareas de refuerzo en los túneles de acceso al complejo nuclear.
La fortificación de Pickaxe Mountain se sitúa a solo un kilómetro y medio de Natanz, uno de los tres emplazamientos nucleares que ya sufrieron bombardeos por parte del ejército estadounidense en junio de 2025. Horas después de las polémicas declaraciones radiales del presidente, el Comando Central de los Estados Unidos (Centcom) anunció de forma oficial el inicio de una tercera noche consecutiva de incursiones aéreas sobre territorio iraní dictadas bajo las órdenes directas del comandante en jefe. Las autoridades militares norteamericanas ratificaron que las operaciones bélicas se mantendrán por tiempo indefinido con el fin de mermar la capacidad operativa de las fuerzas iraníes y frenar las hostilidades contra el tránsito marítimo internacional en el Estrecho de Ormuz.
Carta enviada por el presidente Trump al Congreso
Estimado Sr. Presidente:
Le escribo para informarle sobre la acción militar iniciada el 7 de julio de 2026 contra el Gobierno de la República Islámica de Irán.
Anteriormente le notifiqué sobre los cambios en la postura global de las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos en el Medio Oriente en respuesta a las amenazas de Irán, incluyendo más recientemente la actualización periódica semestral firmada el 11 de junio de 2026, así como en las actualizaciones del 12 de junio de 2026 y del 29 de junio de 2026 sobre la acción militar iniciada el 9 de junio de 2026; el 26 de junio de 2026; y el 28 de junio de 2026, todo ello de conformidad con la Resolución de Poderes de Guerra (Ley Pública 93-148).
Como se comunicó previamente al Congreso, ordené un alto el fuego de 2 semanas el 7 de abril de 2026. El alto el fuego fue posteriormente prorrogado. Durante el alto el fuego, mi Administración participó en esfuerzos productivos y de buena fe para lograr una solución diplomática al comportamiento maligno de Irán y para poner fin a su amenaza contra los Estados Unidos y nuestros aliados y socios.
Estos esfuerzos condujeron a la firma de un Memorando de Entendimiento (MOU) con el Gobierno de la República Islámica de Irán el 17 de junio de 2026. El MOU exige que el Gobierno de la República Islámica de Irán realice los arreglos necesarios utilizando sus mejores esfuerzos para el paso seguro de buques comerciales… desde el Golfo Pérsico hacia los Mares de Omán. A pesar de este compromiso, Irán atacó nuevamente varios buques comerciales de bandera neutral que transitaban por el Estrecho de Ormuz entre el 6 y el 7 de julio de 2026.
Bajo mi dirección, las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos respondieron, comenzando el 7 de julio de 2026, con ataques defensivos contra objetivos dentro de Irán, incluidos sitios de lanzamiento de misiles, defensas aéreas, activos marítimos militares, infraestructura de apoyo militar y capacidades de comando y control.
Las fuerzas terrestres de los Estados Unidos no están involucradas en estos ataques. Estos ataques son limitados, proporcionales, planificados y ejecutados de manera diseñada para minimizar las bajas civiles. Están enfocados en las capacidades militares que representan una amenaza para las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos en la región, protegiendo el territorio nacional de los Estados Unidos, promoviendo los intereses nacionales de los Estados Unidos, asegurando el paso seguro de buques comerciales a través del Estrecho de Ormuz y defendiendo a nuestros aliados y socios regionales.
Las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos permanecen posicionadas para tomar nuevas medidas, según sea necesario y apropiado, para hacer frente a nuevas amenazas y ataques contra los Estados Unidos o sus aliados y socios, y para garantizar que el Gobierno de la República Islámica de Irán deje de ser una amenaza para los Estados Unidos y para nuestros aliados y socios.
Dirigí esta acción militar de conformidad con mi responsabilidad de proteger a los estadounidenses y los intereses de los Estados Unidos tanto en el país como en el extranjero, y en fomento de la seguridad nacional y los intereses de política exterior de los Estados Unidos. Actué conforme a mi autoridad constitucional como Comandante en Jefe y como Jefe Ejecutivo para dirigir las relaciones exteriores de los Estados Unidos.
Proporciono este informe como parte de mi esfuerzo por mantener al Congreso plenamente informado, de conformidad con la Resolución de Poderes de Guerra (Ley Pública 93-148).
Agradezco el apoyo del Congreso en estas acciones militares.






















Discussion about this post