Un derrame accidental de sustancias químicas registrado en el laboratorio de Física del Colegio Rigoberto Caballero, ubicado en la ciudad de San Ignacio, departamento de Misiones, movilizó a los cuerpos de rescate locales y especialistas de la región. El incidente se produjo mientras personal de limpieza realizaba labores de mantenimiento e impactó de forma involuntaria contra un armario donde se almacenaban reactivos. La caída de los recipientes provocó la esparcida de los componentes por el suelo y generó un riesgo elevado de emanación de vapores tóxicos dentro del recinto escolar.
Ante la magnitud del evento y la falta de trajes de protección adecuados para intervención directa en la unidad local, los Bomberos Voluntarios de San Ignacio solicitaron apoyo al equipo especializado en Materiales Peligrosos (MATPEL) del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Encarnación. Tras el arribo de los especialistas provistos con equipos de bioseguridad, se realizó la inspección técnica de la zona afectada, constatándose la presencia de sustancias corrosivas y nocivas como ácido clorhídrico, ácido sulfúrico, formol, además de diversas bases y sales utilizadas habitualmente en las prácticas estudiantiles.
Los brigadistas aplicaron los protocolos de contención mediante la dispersión de arena absorbente especializada para neutralizar los ácidos derramados y frenar la propagación de gases al ambiente. Asimismo, el personal de emergencia aseguró y aisló los demás reactivos que permanecían almacenados en el depósito para prevenir eventuales accidentes secundarios. Según detalló la teniente Marta Báez, la cooperación entre ambas compañías y el uso de equipamiento adecuado permitieron resolver la contingencia sin que se registraran personas afectadas ni daños en la infraestructura.
Como medida de precaución para resguardar a los estudiantes y docentes, la dirección del establecimiento dispuso la suspensión temporal de las actividades escolares en la institución. Se programó la realización de una limpieza profunda y la ventilación integral del espacio afectado para asegurar las condiciones de habitabilidad antes del reinicio de las clases. Tras la conclusión del procedimiento, los rescatistas instaron a las instituciones educativas a reforzar los sistemas de almacenamiento de productos químicos, recomendando el uso de depósitos señalizados y la disponibilidad de kits de respuesta inmediata para emergencias.






















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