Ocho cuerpos fueron encontrados desmembrados y enterrados en dos fosas comunes dentro de una mina ilegal de oro en el municipio de Pucará, en la provincia andina de Azuay, al sur de Ecuador. El hallazgo se produjo en una zona incluida en el estado de excepción decretado por el Gobierno de Daniel Noboa ante el avance de la violencia armada.
Los cadáveres se encontraban a unos dos metros de profundidad, con las manos atadas y evidencias de desmembramiento y decapitación. El jefe de la Policía Judicial de Azuay, coronel Pablo Inga, señaló que las lesiones serían compatibles con heridas provocadas con un machete.
De acuerdo con las primeras pericias, las víctimas habrían sido enterradas aproximadamente dos días antes del hallazgo. Hasta el momento, las autoridades no lograron determinar sus identidades.
La investigación se inició luego de que familiares de personas que presuntamente trabajaban en una mina ubicada en el sector El Carbón, próximo al caserío Huasipamba-Mirador, denunciaran la desaparición de sus allegados. Los familiares señalaron que habían perdido comunicación con ellos desde el miércoles.
Tras recibir las denuncias, las autoridades coordinaron un operativo para ingresar al lugar. Policías, militares y equipos especializados recorrieron una zona de difícil acceso, cuyo trayecto puede demandar unas dos horas. En total, unas 120 personas participaron de las tareas de búsqueda y recuperación de los cuerpos.
El hallazgo se produce en medio de una grave crisis de seguridad que atraviesa Ecuador. El país registró en 2025 una tasa cercana a 51 homicidios por cada 100.000 habitantes, ubicándose entre los más violentos de la región.
Azuay es una de las diez provincias que desde junio se encuentran bajo estado de excepción debido al incremento de los hechos de violencia armada. La medida permite al Gobierno desplegar a las Fuerzas Armadas en las calles y ampliar las operaciones contra organizaciones criminales.
Sin embargo, organizaciones de derechos humanos han denunciado presuntos abusos y excesos en el uso de la fuerza durante estos operativos.
Desde su llegada al poder en 2023, el presidente Daniel Noboa ha recurrido reiteradamente a los estados de excepción como parte de su estrategia para combatir a las bandas criminales que operan en el país.
Fuente: El Comercio – Ecuador
























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