Recoleta tuvo todo para dar el golpe en Buenos Aires. Arrancó ganando, resistió y llegó al tramo final del primer tiempo con la ventaja en el bolsillo. Pero una expulsión cambió por completo la historia. Wilfrido Báez vio la roja por una agresión sobre Leonel Flores y el equipo paraguayo terminó jugando con uno menos antes del descanso. Luego, Boca Juniors dio vuelta el partido y se impuso 3-1 en la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Después del partido, Báez no esquivó la responsabilidad. Todo lo contrario. El defensor explicó cómo se produjo la acción y reconoció que su reacción terminó perjudicando seriamente al equipo.
«Por inercia levanté el brazo y agarré al jugador de Boca para hacerme sentir en la marca, y le tomé de la boca. Ya sabía lo que se venía por las cámaras», contó el futbolista en una entrevista concedida a Abc Cardinal Deportivo, en referencia a la jugada que terminó siendo revisada por el VAR y derivó en su expulsión.
El propio Báez admitió que no tenía intención de esconderse detrás de una disculpa.
«Estaba escribiendo al grupo de compañeros y les iba a decir que no esperen mi disculpa, porque eso es de cagón. Yo me hago responsable de esa jugada», manifestó Báez a Abc Cardinal
Y hay algo que le dolió especialmente: saber que su acción modificó un partido que Recoleta estaba jugando para hacer historia.
«El presidente entró enojado al vestuario. Era un partido para hacer historia y, lastimosamente, por esa jugada de la que me hago responsable, cambió el partido», reconoció.
La expulsión llegó cuando Recoleta ganaba 1-0 gracias al gol de Pedro Ríos. Báez dejó al equipo con diez justo antes del entretiempo y Boca aprovechó la superioridad numérica en la segunda parte para dar vuelta el marcador. Más tarde, Dairon Mosquera también fue expulsado y el conjunto paraguayo terminó con nueve jugadores.
«Ni el FBI va a encontrar algo»
En medio de la autocrítica, Báez también salió a defender su nombre y aseguró que cuenta con el respaldo de sus compañeros y de la dirigencia.
«Hasta ahora no recibí ninguna queja, solo apoyo. Mis compañeros y los dirigentes saben quién soy», afirmó.
Y cerró con una frase contundente, dejando claro que no siente que su conducta habitual esté en discusión:
«Ni si el FBI me investiga van a encontrar algo, porque soy una persona honesta».
Báez se hizo cargo de la jugada que dejó a Recoleta en inferioridad numérica. Ahora, el Canario tendrá que buscar una remontada en la serie después de quedar 1-3 ante un Boca que aprovechó cada ventaja que recibió.
Fuente: Entrevista de Abc Cardinal Deportivo

























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