Un tribunal integrado por los jueces Manuel Aguirre, Rossana Maldonado y Juan Francisco Ortíz emitió sentencia condenatoria en el juicio oral llevado a cabo contra el agente especial de la SENAD, Enrique Ismael Flores Haifuch. La magistratura resolvió aplicar una pena de un año y seis meses de prisión con suspensión a prueba de la ejecución, tras dar por comprobado el delito de revelación de secretos de servicio.
Durante el desarrollo del debate, la Fiscalía —representada por el agente fiscal Jorge Arce, quien había solicitado inicialmente una condena de dos años de cárcel— expuso diversos elementos probatorios que sustentaron la acusación. Entre los hechos probados figuró una reunión celebrada por Flores con un periodista, donde el agente buscó proveer datos sobre la ubicación de Sebastián Marset y señalar a supuestas autoridades y clanes fronterizos como sus protectores.
Asimismo, el tribunal otorgó relevancia penal a la producción de pruebas documentales, incluyendo capturas de pantalla de chats y registros de conversaciones que el agente mantuvo con Miriam Tapia y la senadora Celeste Amarilla fuera de los canales institucionales. La investigación determinó que la entrega final de documentación dependía de la aprobación del medio periodístico, aunque se aclaró que no existió un móvil económico ni la recepción de dinero por parte del acusado.
Tras la lectura del fallo, el Ministerio Público anunció que procederá a la revisión detallada del texto íntegro de la resolución judicial para evaluar el eventual planteamiento de un recurso de apelación. El caso concluye en primera instancia sentando un precedente sobre la divulgación no autorizada de datos sensibles dentro de las fuerzas operativas de inteligencia antidrogas.






















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