El presidente de la Federación Paraguaya de Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (FEDEMIPYME), Luis Tavella, en díálogo con Economía A 1000, señaló que el programa estatal Hambre Cero representa una importante oportunidad para ampliar la participación de las mipymes en la cadena de proveedores. No obstante, advirtió que el acceso a estos negocios está condicionado a avances en formalización, bancarización e inclusión financiera.
Tavella explicó que las empresas adjudicadas por el programa deben destinar, por normativa, al menos el 10% de sus compras a micro, pequeñas y medianas empresas. Debido al volumen de provisión requerido, estimó que buena parte de los adjudicatarios privados estará integrada por pequeñas y medianas empresas, además de asociaciones de microproductores agrícolas.
Sin embargo, aclaró que las mipymes interesadas en aprovechar esta oportunidad deben cumplir requisitos básicos de formalización, entre ellos contar con inscripción legal y emitir facturas electrónicas.
En ese sentido, Tavella consideró que las grandes empresas compradoras también tienen incentivos para acompañar el proceso de formalización y bancarización de sus proveedores. Según explicó, contar con una red de abastecimiento amplia, formal y eficiente favorece directamente a las empresas adjudicatarias, especialmente en un contexto donde los mecanismos de financiamiento comercial ya muestran avances.
Tavella también puso énfasis en la necesidad de avanzar con la implementación de una cuenta bancaria única o básica destinada a las mipymes. Indicó que las gestiones son coordinadas por el Viceministerio de Mipymes, encabezado por Gustavo Giménez, ante las instituciones involucradas y el Banco Central del Paraguay (BCP).
Para el dirigente gremial, disponer de un mecanismo bancario sencillo y adaptado a las características de los pequeños negocios constituye un paso fundamental hacia una formalización efectiva.
Cuestionó, en particular, que muchos emprendedores todavía utilicen sus cuentas personales para administrar los recursos de sus empresas, una práctica que puede generar dificultades tanto en el manejo interno como en el cumplimiento tributario.
«Manejar el negocio mediante la cuenta personal genera un desorden financiero e inconvenientes severos tanto con la Dirección Nacional de Ingresos Tributarios como en la gestión interna, al punto de no saber que fondos corresponden al propietario y cuáles a la empresa», avisó.
Tavella sostuvo que facilitar el acceso de las Mypimes a servicios bancarios adecuados permitiría mejorar el control de sus operaciones, fortalecer su situación tributaria y generar mejores condiciones para acceder a financiamiento y sostener sus actividades.






















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