Un comité de la Unión Europea integrado por expertos de los Estados miembros votó el martes a favor de prohibir las importaciones de carne brasileña a partir del 3 de setiembre debido al uso de antimicrobianos para estimular el crecimiento animal.
Un funcionario dijo al medio Euronews que la votación fue unánime y convierte a Brasil en el primer país excluido de la lista de Estados que cumplen con las restricciones de la UE sobre el uso de antimicrobianos en animales.
La lista de terceros países que cumplen con los requisitos de la UE y, por lo tanto, pueden exportar alimentos de origen animal a la UE, se adoptará formalmente en los próximos días.
La decisión de excluir a Brasil de la lista de países que cumplen con las normas de seguridad alimentaria de la UE se produce tras la entrada en vigor provisional, el 1 de mayo, del acuerdo de libre comercio UE-Mercosur entre la UE y Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay.
El acuerdo, que liberaliza el comercio de productos agrícolas a ambos lados del Atlántico, sigue encontrando una fuerte oposición por parte de los agricultores de la UE, quienes temen que las diferentes normas de producción a ambos lados del Atlántico generen una competencia desleal por parte de las importaciones latinoamericanas.
«El hecho de que la Unión pueda hacer cumplir las normas es fundamental para la confianza, la igualdad de condiciones y las buenas relaciones con nuestros socios comerciales», declaró un diplomático de la UE a Euronews.
La posición europea no es nueva ni improvisada. Al presentar el listado actualizado de países habilitados, Bruselas subrayó que «la resistencia a los antimicrobianos es una de las mayores amenazas para la salud pública» y que, al garantizar su uso prudente en animales, la UE protege la salud de sus ciudadanos. Bajo el término «antimicrobianos» se agrupan los antibióticos, antivirales, antifúngicos y antiparasitarios utilizados en la cría de ganado.
La normativa europea exige que los productos de origen animal destinados al consumo humano estén totalmente libres de estas sustancias, en especial aquellas empleadas para acelerar el engorde del ganado. Brasil, según el criterio de la Comisión Europea, no cumple ese estándar, lo que justifica su exclusión del registro de exportadores autorizados.
Las cifras hablan por sí solas. En 2025, las exportaciones brasileñas de carne bovina hacia la UE superaron las 370.000 toneladas, con un valor estimado en alrededor de 1.800 millones de dólares, según datos gubernamentales citados por el diario Folha de S.Paulo. Si el veto entra en vigor sin modificaciones, Brasil no podrá exportar no solo carne vacuna, sino también miel, embutidos y pescado al bloque europeo.
El peso de esa cifra cobra mayor relevancia si se considera que Brasil es el mayor exportador mundial de proteína de origen animal y el principal proveedor de productos agropecuarios de la Unión Europea. Perder ese mercado no es un dato menor: representa una fractura en una relación comercial que lleva más de 40 años de historia ininterrumpida.
El gobierno brasileño respondió con rapidez y en tono firme. Los ministerios de Agricultura y de Relaciones Exteriores emitieron un comunicado conjunto en el que destacaron que las exportaciones continúan vigentes por el momento y que Brasil cuenta con «un sistema sanitario robusto e internacionalmente reconocido». El embajador brasileño ante la Unión Europea fue convocado de urgencia para reunirse con las autoridades sanitarias del bloque y solicitar explicaciones formales sobre los fundamentos técnicos de la decisión.
Desde Brasilia también se señaló, con evidente malestar, que el veto afecta exclusivamente a Brasil dentro del bloque Mercosur: Argentina, Paraguay y Uruguay permanecen en el listado habilitado y pueden continuar vendiendo sus productos cárnicos y apícolas al mercado europeo. Esa asimetría dentro del mismo bloque regional alimenta la sensación de trato discriminatorio que circula en los despachos gubernamentales brasileños.
Fuente: Euronews






















Discussion about this post