Un importante operativo policial permitió la detención de Rodney Ríos, de 30 años, señalado como presunto líder del denominado «clan Ríos», durante una serie de allanamientos simultáneos realizados en la zona de Cateura, Asunción. El hombre era buscado por su presunta vinculación con el homicidio de Benito Javier Báez Figueredo, un agente de la Policía Nacional, además de otras actividades delictivas que se encuentran bajo investigación. El homicidio ocurrió en el año 2023, en inmediaciones de una cancha de fútbol.
«Esta persona es un objetivo principal para la Policía, tenía orden de captura por homicidio doloso en el que fue víctima un compañero nuestro, afortunadamente ya está bajo segura custodia«, informó el comisario Juan Morel, subjefe de Antinarcóticos.
Igualmente fueron detenidos, Lucas Junior Fleitas Román, de 31 años, con antecedentes penales por hurto agravado en el año 2016 y Blas Martínez Pereira, de 33 años, con orden de captura pendiente, por hurto agravado que ocurrió el 27 de marzo del 2026.
De acuerdo con los intervinientes, el procedimiento fue resultado de tareas de inteligencia que apuntaban a ubicar al sospechoso, considerado una pieza clave dentro de una estructura criminal que operaba en el sector. La intervención se desarrolló en varias viviendas de manera coordinada, con el objetivo de evitar fugas y asegurar evidencias relevantes para el caso.
Uno de los hallazgos que más llamó la atención de los investigadores fue la instalación de un sistema de videovigilancia en la vivienda principal. Según los reportes, el lugar contaba con una especie de sala de monitoreo desde donde Ríos supervisaba, en tiempo real, los movimientos en toda la manzana. Este mecanismo le habría permitido detectar la presencia de personas ajenas al entorno o posibles operativos policiales, facilitando así la evasión de controles.
Durante los allanamientos, los agentes también incautaron diversas evidencias, entre ellas vehículos, sustancias ilícitas, teléfonos celulares y otros elementos que serán sometidos a peritajes. Estos dispositivos podrían aportar información clave sobre la red de contactos del grupo, así como sobre las actividades ilícitas que presuntamente desarrollaban.
Las autoridades sostienen que la captura representa un avance significativo en la investigación del homicidio del uniformado y en el combate a estructuras criminales que operan en la zona. No obstante, no se descartan nuevas detenciones en el marco del caso, a medida que se analicen los elementos recolectados durante el operativo.























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