El presidente de la República, Santiago Peña, sostuvo que Paraguay mantiene una economía estable y en crecimiento, aunque reconoció que ese avance todavía no se traduce plenamente en mejoras sociales para toda la población.
Las declaraciones fueron realizadas tras participar de los actos por la Independencia Nacional, luego del mensaje pronunciado durante el Te Deum por el cardenal Adalberto Martínez en la Catedral Metropolitana.
Peña destacó la importancia del control ciudadano, la transparencia y el rol de la prensa en el fortalecimiento democrático.
“Es fundamental que haya transparencia, trazabilidad y mecanismos de rendición de cuentas, y por supuesto que la justicia haga su trabajo”, expresó.
El mandatario también coincidió con el mensaje del arzobispo sobre el liderazgo entendido como servicio a la ciudadanía.
“El Papa Francisco decía que el mejor católico es el que abraza el servicio, y la política es una forma de servicio”, afirmó.
En ese contexto, recordó que Paraguay ingresa nuevamente a un periodo electoral con las elecciones municipales y posteriormente los comicios nacionales previstos para los próximos años.
“Las autoridades distritales muchas veces son las que están más cerca de las necesidades del pueblo”, señaló.
Consultado sobre por qué la estabilidad macroeconómica aún no se refleja de manera más visible en la vida cotidiana de la población, Peña respondió que el crecimiento económico es una condición necesaria, aunque insuficiente por sí sola para generar desarrollo social.
“La estabilidad macroeconómica es una condición necesaria pero no suficiente. No porque haya crecimiento económico eso genera automáticamente progreso social”, indicó.
No obstante, aseguró que durante su administración se registraron avances en indicadores sociales como la reducción de la pobreza, la pobreza extrema y la generación de empleos.
“Son indicadores microeconómicos que muestran avances”, sostuvo.
Pese a ello, reconoció que Paraguay todavía está lejos del nivel de desarrollo que podría alcanzar considerando sus recursos naturales y el potencial de su población.
“El Paraguay tiene todo para ser no solamente la nación más próspera de las Américas, sino una de las más prósperas del mundo”, afirmó.
Finalmente, Peña señaló que el desarrollo requiere de procesos sostenidos a largo plazo y advirtió sobre los riesgos del populismo y las “falsas promesas”.
“El camino del progreso no conoce atajos. Requiere consistencia, determinación y compromiso de largo plazo”, manifestó.
Asimismo, aseguró que el avance del país suele ser más reconocido desde el exterior que internamente.
“Paraguay avanza y está en la dirección correcta. Muchas veces eso es más valorado desde afuera que desde adentro”, concluyó.





















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