Una joven de 19 años resultó gravemente herida tras ser atacada por un tiburón mientras se bañaba en la playa de Boa Viagem, en las cercanías de la ciudad de Recife, Brasil. El hecho, que fue captado en video por personas que se encontraban en el lugar, generó gran repercusión y volvió a poner en debate la seguridad en una de las zonas costeras con mayor historial de ataques de escualos del país.
La víctima, identificada como Marcela Vitoria de Lima Santos, fue auxiliada inicialmente por su primo, Jonas Andre de Lima, quien ingresó al agua para rescatarla y llevarla hasta la orilla luego del violento ataque.
Una vez fuera del mar, recibió asistencia inmediata de un médico que se encontraba de vacaciones en la playa. El profesional le practicó un torniquete para contener la severa hemorragia provocada por las lesiones.
Según relató el familiar, la joven presentaba heridas de extrema gravedad y ya había sufrido la pérdida de una de sus piernas cuando logró ser puesta a salvo.
Posteriormente, equipos de emergencia y bomberos la trasladaron al Hospital da Restauração, en Recife, donde fue sometida a una cirugía de urgencia. Debido a la magnitud de las lesiones, los médicos debieron amputarle la extremidad afectada a la altura del muslo. Actualmente permanece internada en la Unidad de Cuidados Intensivos.
El caso se suma a otro episodio ocurrido pocos días antes en la playa de Piedade, situada a escasa distancia de Boa Viagem. Allí, un niño de 11 años fue atacado por un tiburón mientras nadaba junto a familiares y amigos.
El menor sufrió múltiples heridas en distintas partes del cuerpo y también perdió una pierna a consecuencia de las mordeduras. Tras ser rescatado por su tío, fue derivado al mismo centro asistencial donde continúa bajo observación médica.
Especialistas indicaron que, aunque el niño se encuentra estable, su condición sigue siendo delicada debido a la gran cantidad de sangre que perdió durante el incidente.
Los recientes ataques reavivaron la preocupación en la región costera de Recife, donde este tipo de hechos se registra desde hace más de 30 años. Las autoridades mantienen señalizaciones de advertencia a lo largo de las playas, alertando a los bañistas sobre el riesgo de presencia de tiburones en determinadas áreas del litoral.
Fuente: G1 – Brasil
























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