El presidente del Congreso, el senador Basilio «Bachi» Núñez, defendió firmemente las medidas adoptadas por el presidente Santiago Peña, argumentando que el rumbo financiero es sólido y que las decisiones políticas actuales buscan el beneficio directo de los sectores populares. Al mismo tiempo, desestimó los cuestionamientos de las bancadas opositoras, tildando sus reclamos de oportunistas y carentes de sustento técnico o viabilidad real.
A lo largo de sus declaraciones, abordó temas de alta sensibilidad como el reajuste del salario mínimo, el acceso de las familias a los productos de la canasta básica y las reformas estructurales previstas para el segundo tramo del periodo gubernamental. Núñez insistió en que el oficialismo no legislará bajo presiones mediáticas y que cada propuesta será evaluada con responsabilidad en las plenarias, marcando una clara distancia de los modelos de intervención económica planteados por legisladores de partidos adversarios
Reajuste del salario mínimo y críticas a la opsición
El senador defendió el incremento salarial del 5% otorgado por decreto, señalando que fue una determinación política del mandatario para favorecer al trabajador, ya que bajo criterios estrictamente técnicos ligados a la inflación del Banco Central del Paraguay el ajuste hubiera sido de apenas el 2,4%. Núñez elogió la capacidad del presidente Santiago Peña en la materia debido a su pasado como ministro de Hacienda. Ante las críticas de la oposición, que calificó la medida como un «maquillaje», el legislador les recomendó de forma irónica bajarse del «arasa mata» y valorar la inversión de 500 millones de dólares que se ejecuta actualmente en la construcción de nuevos hospitales.
Por otra parte, negó que el oficialismo cuente con una mayoría automática propia en la Cámara Alta para aprobar proyectos de forma unilateral, detallando que la bancada colorada y sus aliados más cercanos suman solo 20 de los 45 senadores. Con respecto a las propuestas archivadas que buscan cambiar por ley las fórmulas de reajuste del sueldo básico, el titular del Congreso argumentó que no aceptará presiones para tratar normativas que puedan convertirse en una «bomba de tiempo» económica y ratificó que el Senado legislará con responsabilidad para todos los paraguayos, sin caer en posturas clasistas.
Rergulación de precios, sector cárnico y deudas en gestión sanitaria
Núñez rechazó tajantemente la propuesta de regular el margen de ganancias en el sector cárnico para frenar la suba de precios, calificándola como un proyecto descabellado. El parlamentario reconoció la existencia de un oligopolio en el rubro, pero advirtió que fijar precios por ley de manera artificial destruiría el libre mercado de la oferta y la demanda, comparando esa iniciativa con el modelo económico de Venezuela. Desafió a los sectores opositores a presentar proyectos que sean creíbles si realmente buscan soluciones estructurales para abaratar el costo de la carne para las familias.
En materia de salud pública, el legislador consideró que las críticas actuales representan un «tirón de orejas para todos», pero responsabilizó directamente a la administración gubernamental pasada por el desvío de fondos y la falta de insumos durante la pandemia. Afirmó que el país se encuentra en un complejo proceso de reconstrucción hospitalaria tras heredar un sistema cruelmente afectado por la corrupción. Asimismo, defendió de manera puntual los periodos presidenciales de Horacio Cartes y el actual de Santiago Peña, destacando la reciente renovación de una flota de 217 ambulancias para los departamentos.
Próximo informe presidencial
El titular del Congreso confirmó que el informe anual del presidente de la República ante el Poder Legislativo se realizará el 1 de julio a las 20:00 horas, manteniendo el formato nocturno de las últimas ocasiones. Explicó que esta decisión busca garantizar una alta audiencia ciudadana y permitir que los obreros, trabajadores y estudiantes puedan acceder y evaluar el documento desde sus hogares al término de sus obligaciones diarias. Además, avaló la visión optimista del Poder Ejecutivo sobre el rumbo financiero del país, recordando que el último periodo cerró con un sólido crecimiento económico del 6,6%.
Finalmente, identificó al transporte público de pasajeros como una de las áreas críticas que requiere mejoras urgentes para la ciudadanía. Núñez utilizó una línea de tiempo política para señalar que el peor deterioro del servicio ocurrió durante la gestión de la Alianza en la época de Fernando Lugo, mientras que destacó que bajo el mandato de Horacio Cartes se renovó casi el 60% de las unidades que siguen vigentes. Concluyó indicando que el actual Gobierno ya encamina las licitaciones bajo el amparo de una nueva ley de reforma del sistema para ofrecer una solución definitiva a los usuarios.
























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