La historia de La Casa Pederzani comenzó mucho antes de convertirse en una de las marcas gastronómicas más reconocidas de Asunción. Detrás del emprendimiento se encuentra una tradición familiar profundamente ligada a la cocina, impulsada por el sueño de Paolo Pederzani, quien transformó una crisis económica en una oportunidad para emprender.
En entrevista con Radio 1000, Caterina Pederzani, gerente comercial de la empresa, repasó los orígenes del negocio familiar, que hoy cuenta con distintas unidades dedicadas a la gastronomía, eventos y alimentación funcional.
“La gastronomía siempre fue parte de nuestra familia. Mi papá cocinaba todas las noches en casa y ese amor por la cocina venía también de mis abuelos, que cuando llegaron a Paraguay tuvieron un café como uno de sus primeros negocios”, recordó.
Un proyecto que nació en el quincho de una casa
El emprendimiento tomó forma a mediados de la década de 1990, cuando un ambicioso proyecto industrial vinculado a la producción de pastas quedó truncado por la crisis financiera que afectó al país.
“Mi papá formaba parte de una sociedad que proyectaba una gran fábrica de pastas. Las máquinas ya habían llegado al Paraguay, pero la crisis bancaria hizo que el proyecto se disolviera”, relató.
Lejos de abandonar la idea, Paolo Pederzani decidió instalar parte de esa maquinaria en el pequeño quincho de la vivienda familiar. Allí comenzó a elaborar pastas artesanales y a ofrecer servicios de catering para eventos.
“Cerró el quincho de la casa, construyó su propio horno y empezó a cocinar para clientes desde ahí. Fue todo muy artesanal, muy rebuscado, pero así nació el negocio”, comentó.
El emprendimiento fue creciendo de manera orgánica con la participación de distintos integrantes de la familia. Una de sus hermanas se especializó en repostería, otra en chocolatería, mientras que Caterina comenzó a desarrollar servicios de decoración y montaje para eventos.
“Cada uno tenía su propia unidad de negocio, pero todos trabajábamos juntos. El cliente llegaba por las pastas, se llevaba la torta, los bombones y la decoración para su evento”, explicó.
El crecimiento y la consolidación de la marca
Con el paso de los años, la familia logró unificar sus distintas áreas de trabajo y establecerse en el tradicional local ubicado sobre la avenida España, junto al entonces Supermercado España, hoy Superseis.
“Esa casa marcó un antes y un después para nosotros. Ahí se consolidó el crecimiento de la empresa y se convirtió en nuestro principal centro de producción”, señaló.
Actualmente, el grupo opera bajo tres líneas de negocio: Pedersani Celebraciones, Pedersani Bar Bistro y Ketosani, esta última enfocada en productos y opciones alimenticias adaptadas a estilos de vida keto y alimentación funcional.
La importancia del equipo humano
Uno de los aspectos destacados por el entrevistador fue el sentido de pertenencia que transmite el personal de los restaurantes de la marca, algo que Caterina atribuye a la estabilidad laboral y a la cultura empresarial construida a lo largo de los años.
“Muchos de nuestros colaboradores están con nosotros desde la apertura de los locales. Nunca vimos la antigüedad como un problema. Si una persona puede seguir creciendo con la empresa, para nosotros es bienvenida”, afirmó.
Actualmente, el grupo emplea a unas 120 personas, un crecimiento que también representó nuevos desafíos en materia de organización y liderazgo.
“Cuando éramos pocos era más fácil conocer la realidad de cada colaborador. Hoy somos muchos más, pero seguimos intentando mantener esa cercanía y ese espíritu familiar”, expresó.
Aprender de los errores
Para la empresaria, el crecimiento empresarial está inevitablemente ligado a las dificultades y a la capacidad de aprender de ellas.
“No creo en las historias de éxito que salen bien a la primera. Normalmente están llenas de errores, de aprendizajes y de situaciones que te obligan a corregir el rumbo”, sostuvo.
En ese sentido, destacó la influencia de su padre, ingeniero de profesión, quien les enseñó el valor de la perseverancia y la adaptación.
“Uno va encontrando distintos caminos en la vida. Tal vez no terminás haciendo exactamente lo que estudiaste, pero todo lo aprendido te sirve para llegar a donde estás”, reflexionó.
Innovar para no quedarse atrás
Consultada sobre qué consejo daría a quienes desean iniciar un negocio gastronómico, Pederzani fue clara: encontrar un diferencial y mantener una actitud constante de innovación.
“Lo más importante es tener una oferta diferenciada, saber qué hacés bien y enfocarte en eso. Después vienen el orden, la organización y el manejo correcto de los números”, indicó.
Sin embargo, considera que el principal desafío es no perder el espíritu emprendedor una vez que el negocio crece.
“Si una empresa deja de innovar, envejece. Siempre hay que observar qué está haciendo el mercado, qué nuevas tendencias aparecen y cómo evolucionan los hábitos de consumo”, afirmó.
En esa línea, destacó el interés creciente por la alimentación funcional, las dietas especiales y los productos adaptados a distintas necesidades nutricionales.
“Hoy los consumidores buscan no solo alimentos ricos, sino también opciones que aporten bienestar y respondan a requerimientos específicos. Es una tendencia que seguirá creciendo y para la que hay que prepararse”, concluyó.






















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