El sector ovino en Paraguay dejó de ser una promesa de nicho para consolidarse como un negocio de alto rendimiento y proyección internacional. En diálogo con el programa Economía a 1000, el Dr. Mustafá Yambay, reconocido productor del sector, analizó el panorama actual de la ovinocultura en el país, destacando el salto cualitativo que dio la ganadería local en los últimos 15 años.
«Hace una década o quince años, los productores paraguayos visitábamos las exposiciones de los países vecinos y volvíamos maravillados, soñando con alcanzar algún día ese nivel», rememoró Yambay.
«Hoy, la realidad es radicalmente distinta: gracias a una fuerte inversión privada y a la formalización impulsada por las ferias y exposiciones, Paraguay no solo igualó los estándares regionales, sino que se ha convertido en un exportador neto de genética ovina de alta calidad», agregó Yambay.
Recordó que la reciente apertura de cuatro nuevos mercados internacionales, que en conjunto representan un universo de más de 70 millones de consumidores potenciales, colocó una «enorme presión» sobre la oferta local.
A modo de hito, Yambay mencionó el envío de un contenedor con 12.000 kilos de carne de cordero, pero advirtió que el ritmo debe acelerarse de manera urgente.
«La industria nos pide materia prima con urgencia para poder firmar contratos estables de abastecimiento. El gran trabajo ahora es ‘desparramar’ esa excelente genética en el campo para crear una gran majada comercial», exteriorizó Yambay. Reconoció que esta escasez de volumen también repercute a nivel local, limitando la capacidad de los productores para suscribir contratos de entrega anual en el mercado interno.


























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