La economía paraguaya comenzó el 2026 con un desempeño superior a las expectativas, consolidando una tendencia de crecimiento que la ubica entre las más dinámicas de la región. De acuerdo con el informe de Cuentas Nacionales Trimestrales divulgado por el Banco Central del Paraguay (BCP), el Producto Interno Bruto (PIB) registró un incremento interanual del 5,8% durante el primer trimestre del año. Además, según el reporte, el país incluso superó a otros de la región, ubicándose por encima de Perú, cuyo crecimiento fue de 3,5%; Argentina, con un aumento de 2,3%; Colombia, con 2,2%; Brasil, con un leve incremento de 1,8%, y Uruguay, con apenas 0,9%. En el caso de Chile, este incluso sufrió una retracción de 0,5%.
El resultado refleja el buen momento que atraviesa la actividad económica nacional, impulsada tanto por sectores tradicionales como por actividades vinculadas al mercado interno. La expansión registrada también fortalece las perspectivas de crecimiento para el resto del año y confirma la capacidad de la economía paraguaya para mantener un ritmo sostenido en un escenario regional de menor dinamismo.
Uno de los principales soportes de este crecimiento fue el sector de servicios, que experimentó una expansión del 6,6%. El desempeño estuvo acompañado por un mayor nivel de consumo de los hogares y una demanda interna que continúa mostrando fortaleza, con un crecimiento del 4,8% respecto al mismo periodo del año anterior.
El sector agropecuario también volvió a desempeñar un papel relevante. La agricultura registró un aumento del 8,2%, favorecida por una mayor producción de cultivos como soja, caña de azúcar, mandioca, poroto, girasol y tabaco. Estos rubros continúan siendo determinantes para la generación de divisas y para el funcionamiento de la cadena agroindustrial del país.
Sin embargo, el crecimiento económico no estuvo sustentado únicamente en el buen rendimiento del campo. El indicador que excluye la agricultura y las entidades binacionales, utilizado para medir el comportamiento de la economía interna, mostró una expansión del 6%, lo que evidencia un fortalecimiento de otros sectores productivos.
En ese contexto, la industria manufacturera avanzó un 6%, la construcción creció 5,6% y el sector de electricidad y agua registró un incremento del 4,7%. Estos resultados muestran una mayor diversificación de las fuentes de crecimiento y una economía que encuentra impulso en diferentes actividades productivas, reduciendo su dependencia de factores climáticos o de la generación hidroeléctrica.
Con estos indicadores, Paraguay inicia el año con una base sólida para sostener la expansión económica, respaldada por un mayor dinamismo del mercado interno, una recuperación de la actividad productiva y un desempeño favorable de sectores estratégicos que continúan impulsando el desarrollo nacional.
Fuente: BCP
























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