Este miércoles se produjo el nacimiento de un bebé de sexo masculino que, durante el pasado mes de mayo, había sido el protagonista de la vigésima cirugía fetal realizada dentro del vientre materno en el Hospital Central del Instituto de Previsión Social. El alumbramiento se concretó por vía de una operación cesárea a las 10:55 horas, alcanzando una edad gestacional de 35 semanas. Según el reporte médico oficial, el recién nacido registró un peso de 2.956 gramos, una talla de 50 centímetros, un perímetro cefálico de 36,9 centímetros y una puntuación de Apgar de 7/8.
El procedimiento del parto fue ejecutado por el doctor Ariel Colman, en su carácter de jefe de sala, quien contó con la asistencia médica de la doctora Rebeca Sosa y la instrumentación quirúrgica de la doctora Paula Flores. Los intervinientes confirmaron que toda la intervención obstétrica se desarrolló sin ningún tipo de complicaciones quirúrgicas inmediatas. Tras el nacimiento, tanto la madre como el niño quedaron bajo un estricto régimen de monitoreo clínico y seguimiento médico por parte de los equipos de especialistas de la institución.
La madre, una paciente oriunda del departamento de San Pedro, cursaba un embarazo con una delicada complicación fetal consistente en una malformación congénita de la columna vertebral. Ante este diagnóstico oportuno a nivel prenatal, los especialistas optaron por realizar la reparación de la lesión —que era pequeña— de manera intrauterina con el objetivo estratégico de facilitar el manejo del nacimiento y disminuir ostensiblemente las secuelas físicas que hubiesen evolucionado de forma natural. Este tipo de cirugías para corregir el meningocele (espina bífida) permite frenar el daño neurológico que el feto sufre progresivamente durante el desarrollo del embarazo.
Este programa de cirugías fetales intrauterinas se viene implementando de manera consecutiva en el Hospital Central del IPS desde el año 2019, consolidándose como un proceso histórico para la comunidad científica del país. Los directivos médicos destacaron que el objetivo principal de estas intervenciones de vanguardia es cambiar radicalmente el pronóstico de salud y mejorar la calidad de vida de los niños. A partir de su nacimiento, el paciente recibirá un tratamiento integral y un acompañamiento multidisciplinario continuo para evaluar su crecimiento y evolución motriz.
























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