El senador Éver Villalba confirmó de manera oficial que no formará parte de la audiencia parlamentaria donde el presidente Santiago Peña expondrá sus logros de gestión. Según las declaraciones del congresista, los datos estadísticos y los enfoques previstos en el discurso oficial constituyen un simple recitado de números que no guardan ninguna relación o correspondencia con la situación real que atraviesa el país, asegurando que carece de sentido institucional asistir a una convocatoria cuyo contenido de fondo ya fue ventilado de forma anticipada en ámbitos externos al Congreso Nacional.
Al ser consultado sobre la falta de credibilidad de las promesas de la administración central, Villalba arremetió señalando que el Gobierno nacional debería concentrar sus esfuerzos operativos en resolver los problemas estructurales de los ciudadanos en lugar de diseñar narrativas discursivas, sentenciando que un gobierno que no soluciona las demandas reales carece de efectividad.
El legislador justificó su ausencia afirmando que su postura es una respuesta firme ante el ninguneo a las instituciones de la República, alegando que el propio jefe de Estado devaluó el peso del Congreso al optar por rendir cuentas de forma prioritaria al partido político que lo impulsó al cargo y a su conducción antes de presentarse ante los representantes legítimos de la ciudadanía.
Ante los cuestionamientos de la prensa sobre por qué no aprovechar la oportunidad protocolar para permanecer en la sala y manifestar las críticas correspondientes en la cara del mandatario, Villalba defendió el rol logístico de la oposición aclarando que el verdadero espacio de los parlamentarios está en las bancadas mediante el uso del libre debate en el estadio de oradores y en la fijación de posturas políticas públicas, sin necesidad de convalidar lo que consideró un acto de subordinación partidaria.
La sesión de las cámaras unidas para escuchar el informe presidencial se encuentra fijada para las 19:45 de hoy miércoles, en medio de un escenario donde las posturas de la disidencia parlamentaria marcan una profunda división frente al balance del Ejecutivo.























Discussion about this post