La crisis internacional desatada tras las publicaciones de la senadora Celeste Amarilla sumó la postura del bloque mayoritario de la Cámara de Senadores. El senador Natalicio Chase, líder de la bancada de Honor Colorado, analizó el escenario y dejó en claro las obligaciones éticas y representativas que conllevan ocupar una banca legislativa frente a la opinión pública local y extranjera.
A pesar de que el movimiento oficialista todavía no ha concretado una sesión privada de bancada para unificar criterios parlamentarios, Chase adelantó la postura crítica que se mantiene de manera generalizada dentro del bloque de senadores con respecto a las descalificaciones contra el capitán de la selección de Francia.
“Todavía no tuvimos una reunión de bancada para el análisis. Sí tenemos un análisis particular cada uno, y nosotros creemos que el fútbol es un deporte mundial, nosotros somos representantes públicos al ejercer el cargo de senador, entonces hay que tener cuidado de la forma que se expresan los senadores, ¿verdad?”, reflexionó inicialmente el legislador de la ANR.
En ese mismo sentido, Chase invalidó cualquier intento de justificación que busque atenuar el peso normativo de los insultos publicados por la senadora del PLRA, los cuales ya motivaron duras condenas del Gobierno francés, de la Federación de Fútbol de ese país y de la propia estrella deportiva. “No existe ninguna excusa, ya sea por pasión, por exabrupto, por nerviosismo, que dé cabida al racismo o a la discriminación en el mundo. Entonces, nosotros creemos que solo corresponde la rectificación y pedir disculpas, por lo menos no existe otra forma de justificar”, aseveró de forma categórica.
Ante las consultas de los cronistas sobre si un eventual pedido de disculpas públicas por parte de Amarilla sería suficiente para dar por terminado el incidente o si, por el contrario, el Congreso debería avanzar hacia un castigo correctivo, el líder de bancada optó por la cautela técnica, aunque sin cerrar la puerta a medidas punitivas.
“Todavía no nos reunimos en bancada, el criterio de la bancada es que las expresiones son individuales. Podría proponerse a lo mejor alguna sanción, pero eso no fue tratado”, explicó Chase, haciendo alusión a la responsabilidad personal de la senadora liberal sobre sus redes.
Concluyó recordando que la estructura jurídica del Senado paraguayo cuenta con las competencias legales para intervenir si algún parlamentario eleva la moción de forma oficial en el pleno: “El reglamento permite sanciones para este tipo de comportamiento, pero nadie propuso, nadie propuso hasta ahora ningún pedido de suspensión”.























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