El camino de la Selección Colombia en el Mundial 2026 llegó a su fin en la instancia de octavos de final. En un compromiso marcado por la paridad estratégica, el combinado de Suiza se quedó con la clasificación al vencer a la Tricolor por 4-3 en la tanda de penales, luego de mantener un marcador de 0-0 durante los 90 minutos reglamentarios y los 30 de adición.
El desarrollo del juego se caracterizó por el equilibrio y la cautela de ambas selecciones. El director técnico de Colombia, Néstor Lorenzo, planteó un esquema táctico enfocado en la solidez defensiva, ubicando a James Rodríguez como enganche por detrás de Luis Javier Suárez. Por el lado europeo, el entrenador Murat Yakin apostó a un sistema con Granit Xhaka como eje en la mitad de la cancha.
Ninguna de las dos propuestas consiguió romper el bloque rival ni generar un volumen ofensivo contundente. La intensidad física fue en aumento con el correr de los minutos, dejando como saldo las amonestaciones de Xhaka y Zakaria en filas helvéticas, y de Suárez y Sánchez en el cuadro cafetero.
Al persistir el cero tras el tiempo extra, la historia se definió desde los doce pasos, transformándose en un duelo de alta tensión donde el arquero suizo Gregor Kobel terminó siendo una de las figuras clave. La tanda la abrió Juan Fernando Quintero anotando para Colombia con un remate potente al centro, e inmediatamente igualó el capitán Granit Xhaka con un disparo de zurda ajustado al palo. En la segunda ronda, las alarmas se encendieron para los cafeteros cuando el defensor Dávinson Sánchez estrelló su tiro en el travesaño, lo que permitió a Suiza sacar ventaja por intermedio de la conversión de Zeki Amdouni.
La ilusión colombiana revivió de forma momentánea en el tercer turno con el gol con suspenso de Jáminton Campaz y el posterior remate desviado por encima del travesaño del suizo Manuel Akanji. Sin embargo, el momento decisivo llegó en la cuarta vuelta, cuando Kobel le contuvo el remate a Juan Camilo “Cucho” Hernández y, acto seguido, Cedric Itten anotó al centro del arco para poner en ventaja a su país. En la ronda final, Luis Díaz convirtió bajo extrema presión para mantener la fe de los dirigidos por Lorenzo, pero Rubén Vargas no falló en su ejecución cruzada y selló el 4-3 definitivo.
Con esta victoria, Suiza se mete entre los ocho mejores equipos del torneo y se medirá en los cuartos de final ante la Selección de Argentina, actual campeón del mundo, en un compromiso programado para el próximo sábado.




















Discussion about this post