La República Democrática del Congo reportó dos nuevos casos sospechosos de ébola en la provincia de Tshopo, una región que hasta ahora no registraba contagios, lo que incrementa la preocupación de las autoridades sanitarias por la posible expansión del brote.
De acuerdo con el último informe oficial, difundido por el Gobierno congoleño, uno de los pacientes presenta vínculos con la zona de salud de Nia-Nia, en la provincia de Ituri, donde se originó el actual brote. Sin embargo, el segundo caso no guarda una relación geográfica evidente con los focos previamente identificados, por lo que se encuentra bajo investigación epidemiológica.
Hasta el momento, el país acumula 1.759 casos confirmados y alrededor de 600 fallecidos a causa de la enfermedad, en uno de los brotes más graves registrados en los últimos años.
Las autoridades declararon la emergencia sanitaria el pasado 15 de mayo, luego de que la circulación del virus permaneciera durante varias semanas sin ser detectada oficialmente. La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que el brote es provocado por la variante Bundibugyo del virus del ébola, para la cual aún no existe una vacuna ni un tratamiento aprobado.
En un intento por frenar el avance de la enfermedad, la semana pasada comenzaron ensayos clínicos para evaluar posibles tratamientos experimentales. No obstante, la respuesta sanitaria continúa enfrentando importantes desafíos debido a la falta de recursos, los ataques contra centros de salud y el conflicto armado que persiste en el este del país, considerado el principal foco de la epidemia.
Fuente: Europa Press




















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