La Unión Industrial Paraguaya (UIP) manifestó su respaldo al cambio en la conducción de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), tras la designación del ingeniero Miguel Báez como nuevo presidente de la institución en reemplazo de Félix Sosa, y sostuvo que el principal desafío será consolidar una política energética de Estado con visión de largo plazo.
A través de un comunicado, el gremio industrial señaló que la energía constituye un factor estratégico para el desarrollo del país, al sostener la producción, impulsar las inversiones y favorecer el crecimiento económico. En ese sentido, afirmó que fortalecer una política energética basada en la planificación, la sostenibilidad y la capacidad de ejecución debe ser una prioridad nacional.
La UIP destacó que la nueva administración de la ANDE asume la conducción de una de las instituciones más importantes del país en un contexto de grandes desafíos, por lo que consideró necesario fortalecer las capacidades técnicas, consolidar los equipos de trabajo, garantizar la continuidad de los proyectos estratégicos, promover las reformas pendientes y profundizar la articulación entre el Estado, el sector productivo y los organismos especializados.
Asimismo, sostuvo que el liderazgo del Poder Ejecutivo será determinante para definir el rumbo del sector eléctrico, establecer prioridades y generar las condiciones políticas necesarias para impulsar una reforma que trascienda los cambios de gobierno y se convierta en una verdadera política de Estado.
El gremio advirtió que diversos informes técnicos alertan sobre un margen de maniobra cada vez más reducido para el sistema eléctrico nacional y que, de no concretarse nuevas inversiones y decisiones oportunas, Paraguay podría enfrentar una situación crítica hacia el final de la presente década.
También mencionó como desafíos prioritarios la reducción de las pérdidas de energía, la disminución de la morosidad tanto en el sector público como privado, el combate al consumo ilegal de electricidad y la necesidad de mejorar las condiciones para viabilizar grandes proyectos productivos.
En ese contexto, la UIP sostuvo que la ANDE deberá desempeñar un papel protagónico no solo en la ejecución de las inversiones, sino también en su propio proceso de modernización institucional y en la construcción de consensos para avanzar en los cambios que requiere el sector.
El gremio empresarial afirmó que recibe el cambio de autoridades «con esperanza, pero también con sentido de urgencia», y expresó su respaldo a la decisión adoptada por el Gobierno, al considerar que representa una señal de liderazgo y compromiso con el fortalecimiento del sistema eléctrico nacional.
Finalmente, la Unión Industrial Paraguaya manifestó su confianza en que la nueva conducción contará con el respaldo político e institucional necesario para acelerar las inversiones, consolidar una política energética de largo plazo, atraer capitales, generar más empleos y aprovechar plenamente el potencial energético del Paraguay.























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