El ministro de Relaciones Exteriores, Rubén Ramírez Lezcano, emitió una postura institucional en representación del Gobierno nacional ante las recientes declaraciones del presidente de Brasil, Luiz Inácio “Lula” da Silva, quien responsabilizó al Paraguay por el estallido de la Guerra de la Triple Alianza para justificar un incremento en el presupuesto militar de su país. Durante un acto público, el mandatario brasileño afirmó que a la nuestra nación se le ocurrió invadir el territorio vecino, omitiendo el contexto histórico de la intervención militar brasileña en Uruguay y el conflicto de 1864, un episodio recordado en Paraguay como un verdadero genocidio. En conferencia de prensa, el canciller remarcó que el Ejecutivo valora y comparte el profundo malestar de la ciudadanía ante la distorsión de un capítulo tan sensible para la memoria nacional, enfatizando enérgicamente que la dignidad del país no se negocia.
Ramírez Lezcano detalló que, bajo la conducción del presidente Santiago Peña, el abordaje del impase se gestionó con firmeza y serenidad desde el primer momento a través de los canales diplomáticos correspondientes. El titular de la Cancillería reveló que mantuvo un encuentro de trabajo en la ciudad de Lima con su par brasileño, Mauro Vieira, gestión que facilitó una posterior conversación telefónica directa entre los jefes de Estado de ambas naciones para tratar la delicada situación. El ministro ponderó la templanza demostrada por el mandatario paraguayo durante el proceso, subrayando que la diplomacia requiere administrar sus tiempos y formas para resguardar los intereses superiores de la República sin perder la firmeza en los reclamos.
Como parte del protocolo de respuesta institucional, el Gobierno nacional formalizó la convocatoria del embajador de la República Federativa del Brasil en Paraguay, José Antonio Marcondes de Carvalho. La reunión diplomática contará con la presencia del vicepresidente de la República, Pedro Alliana, y del propio canciller Ramírez Lezcano, quienes harán entrega oficial de un documento que expresa la posición firme e inquebrantable del Estado paraguayo ante los dichos del mandatario brasileño. Con esta acción, el Poder Ejecutivo busca canalizar el sentimiento de unidad nacional en la defensa de la verdad histórica y poner un límite claro a las expresiones que desvirtúan los antecedentes de la contienda bélica.
La reacción oficial se concreta tras casi una semana de intensos debates e indignación expresada por historiadores, legisladores y diversos sectores de la sociedad civil, quienes cuestionaron duramente las afirmaciones de Lula da Silva por ignorar la declaración de guerra emitida en su momento por el Congreso paraguayo e ignorar los destrozos demográficos y económicos sufridos por el país. Desde la Cancillería concluyeron que, más allá de la histórica relación bilateral y los proyectos compartidos en la región, la defensa del honor patrio y el respeto a los héroes nacionales se mantendrán como un pilar innegociable en la política exterior paraguaya.























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