El Comité de Política Monetaria del Banco Central del Paraguay oficializó la revisión de sus proyecciones macroeconómicas para el cierre del ejercicio 2026, elevando la estimación de crecimiento del PIB del 4,2% al 4,5%. De acuerdo con el acta de la reunión de la banca matriz, la actualización responde al sólido desempeño registrado en sectores clave de la oferta y la demanda, como la agricultura, las manufacturas, los servicios, el consumo privado y el comercio exterior. Asimismo, la institución ajustó a la baja su previsión de inflación interanual para el cierre del año, reduciéndola del 3,5% al 3,3%, respaldada por una menor presión de precios en los componentes de bienes no energéticos ni alimenticios.
En el plano interno, los indicadores de actividad económica mostraron una trayectoria positiva durante el primer semestre. El Indicador Mensual de Actividad Económica acumuló un crecimiento del 5,6% al mes de mayo, mientras que las Cifras de Negocios registraron un incremento acumulado del 4,5%. A este dinamismo se sumó una fuerte expansión del crédito al sector privado, que experimentó un aumento interanual del 15,3%, impulsado principalmente por los préstamos en moneda extranjera y nacional. En cuanto al comportamiento de los precios, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cerró junio con una variación mensual del -0,3% motivada por reducciones en los rubros de frutas, verduras y carnes, ubicando la inflación interanual en un 2,1%.
En materia de comercio exterior, la balanza comercial paraguaya cerró el primer semestre con un superávit de USD 746,6 millones. Las exportaciones totales registraron un incremento del 23,6%, impulsadas por los envíos de granos de soja, cobre, cables y aluminio, mientras que las importaciones crecieron a un ritmo del 9,6%. Este desempeño en los flujos comerciales consolida la disponibilidad de divisas en el mercado local y refuerza las perspectivas de estabilidad cambiaria para los próximos meses, atenuando presiones externas sobre los costos de insumos importados.
En el ámbito internacional, el reporte del BCP advierte sobre un escenario global caracterizado por la volatilidad y los riesgos geopolíticos. El Fondo Monetario Internacional ajustó a la baja la previsión de crecimiento global al 3,0% y elevó la estimación de inflación al 4,7%. El precio del petróleo registró alzas significativas hasta alcanzar la franja de los USD 100 por barril debido a la reactivación de tensiones en Medio Oriente y trabas operativas en el Estrecho de Ormuz, mientras que commodities como la soja, el maíz y el trigo sufrieron incrementos de precio en los mercados internacionales por condiciones climáticas adversas y secuelas del conflicto entre Rusia y Ucrania.
A nivel regional, la economía argentina registró una deflación mensual en junio con una inflación del 1,9%, acumulando un 33,5% interanual, en un contexto de leve retracción de la actividad. Por su parte, Brasil presentó una moderada expansión económica del 0,1% mensual pero mantuvo niveles de inflación elevados situados en el 4,6% interanual, lo que llevó a su Banco Central a ubicar la tasa Selic en 14,25%. Estas condiciones regionales siguen siendo monitoreadas por las autoridades locales ante su eventual impacto en el comercio fronterizo.
Ante este panorama, el Comité de Política Monetaria decidió por unanimidad mantener la Tasa de Interés de Política Monetaria en un nivel del 5,50% anual. La banca matriz evaluó que la tasa de referencia actual se ubica en un rango neutral que resulta adecuado para garantizar el anclaje de las expectativas de inflación en torno a la meta oficial del 3,5%. La institución ratificó que continuará monitoreando los factores externos e internos para reaccionar de manera oportuna ante posibles desviaciones que amenacen la estabilidad de precios del país.






















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