Recoleta FC visitó el Estadio Tomas Adolfo Ducó, para enfrentarse a Boca Juniors de Argentina en partido de ida por los octavos de final de la Sudamericana 2026. El duelo lo ganó Boca por 3-1, remontando la desventaja en 12 minutos, complicándose el Canario con miras al partido de vuelta.
Desde el inicio, el conjunto local dispuso de la tenencia ante un equipo paraguayo que, de entrada apostó a cerrar espacios, recuperar la pelota y golpear a través de contragolpes, encontrando Recoleta la apertura del marcador apenas 5 minutos de haberse iniciado el compromiso, con Paul Charpentier aguantando la pelota en tres cuartos de cancha, perdiendo la posesión con uno de los defensores, pero favoreciendo el rebote a Pedro Ríos que, se acomodó para su zurda y sacó un tiro que se desvió por el camino, descolocando al arquero Alvaro Montero.
Con la ventaja obtenida, el equipo canario continuó con su estrategia, pero empezó a sufrir las ofensivas del Xeneize, destacándose las atajadas del arquero Nelson Ferreira, también los remates al travesaño. En la última acción de la primera etapa, Wilfrido Báez vio la tarjeta roja directa a instancias del VAR, al impactarlo con codo y sin pelota en el rostro a Leonel Flores.
Quedar con uno menos en cancha, Jorge González se vio obligado a reformular su equipo con los ingresos de Orlin Barreto y José Espínola, para reforzar el trabajo defensivo y la capacidad de contragolpe.
Poco duró la estrategia del Funebrero, con la paridad anotada por Santiago Ascacibar a los 49, a través de un remate primera dentro del área, sin marca alguna, dándolo vuelta dos minutos después, con Sebastián Villa aprovechando un rebote por el sector derecho área, enviando un centro colocado para el cabezazo en solitario de Milton Delgado a la altura del área chica.
La ráfaga de Boca siguió, llegando la tercera anotación cuando se cumplieron 61 minutos, a través de un remate desde fuera del área. El panorama de Recoleta se complicó aún más con la expulsión del colombiano Dairon Mosquera, al recibir su segunda tarjeta amarilla y, en consecuencia, la roja, a los 69 de juego. Con nueve en cancha, el funebrero pudo aguantar y ya no recibir goles, quedando obligado a ganar mínimamente por dos goles el próximo martes 18 de agosto, cuando en el Defensores del Chaco disputen la revancha.





















Discussion about this post