«Se trata de estar preparados y actuar de manera unida y creíble». Con esa frase, el jefe de operaciones de las Fuerzas Armadas alemanas, Alexander Sollfrank, resumió el objetivo de las maniobras militares que Alemania y Suecia realizan esta semana en la isla de Gotland y frente a la costa sureste sueca.
El ejercicio, denominado Silver Wotan, se desarrolla entre el 14 y el 23 de septiembre y pone a prueba la capacidad de ambos países para movilizar fuerzas por tierra, mar y aire y reforzar con rapidez uno de los puntos estratégicos del mar Báltico. En particular, busca comprobar cómo responderían los aliados de la OTAN ante una eventual escalada en el flanco norte de la Alianza.
El despliegue ocurre en un contexto de creciente preocupación en Europa por los ataques híbridos atribuidos a Rusia. Durante los últimos días, dirigentes europeos como Donald Tusk y Emmanuel Macron advirtieron sobre un posible aumento de la amenaza rusa en los próximos meses y reclamaron fortalecer la preparación de los países europeos.
Sollfrank reconoció que el incremento de este tipo de ejercicios responde a «la cambiante situación de seguridad» y al que definió como un enfoque cada vez más agresivo de Rusia.
Una respuesta coordinada
Para el jefe militar alemán, la principal herramienta frente a los nuevos riesgos es la coordinación entre los países aliados. «Es esencial que las naciones del mar Báltico dentro de la OTAN cooperen», sostuvo en la página oficial de las Fuerzas Armadas alemanas.
El escenario de seguridad europeo, explicó, ya no puede analizarse únicamente desde una perspectiva militar tradicional. Los ciberataques, el sabotaje, el espionaje y las campañas de desinformación forman parte de manera permanente de las amenazas que enfrentan los países europeos y, según Sollfrank, deben ser evaluados junto con los riesgos militares y terroristas.
Ese concepto de cooperación es precisamente el que Alemania y Suecia buscan poner a prueba en Gotland.
«Junto con nuestros amigos alemanes, hoy estamos llevando a cabo un refuerzo rápido de Gotland», explicó a la televisión pública sueca el subjefe de operaciones de las Fuerzas Armadas de Suecia, Stefan Sandborg.
El ejercicio contempla el traslado de sistemas militares hacia la isla bajo protección de aviones de combate, fragatas, corbetas, artillería costera y unidades destinadas a garantizar la seguridad del puerto.
Parte del equipamiento es transportado por vía marítima en un buque escoltado por fuerzas navales y aéreas de ambos países. Entre los sistemas desplegados figuran misiles costeros diseñados para atacar buques de guerra. En total, participan alrededor de 1.500 efectivos.
El objetivo: reforzar la disuasión
Las maniobras tienen además un componente de disuasión. No se trata únicamente de una simulación sobre el papel: las operaciones se desarrollan de manera efectiva y las fuerzas encargadas de proteger el transporte utilizan armamento real, según explicó Manne Schagerström, del comando de operaciones de las Fuerzas Armadas suecas.
Para Sollfrank, la presencia militar visible de Suecia y de la OTAN en Gotland contribuye a proteger tanto la isla como al conjunto de la Alianza.
La preparación defensiva, sostuvo, comienza mucho antes de que un país deba recurrir al Artículo 5 del Tratado del Atlántico Norte, que establece que un ataque contra uno de los miembros de la OTAN es considerado un ataque contra todos.
“Queremos enviar un mensaje claro a aquellos que ponen en peligro nuestras comunidades y países pacíficos”, afirmó el militar alemán. Y agregó que Suecia y Alemania están preparadas para defender Gotland «con muy poca antelación».
Gotland, una posición estratégica en el Báltico
La importancia de la isla explica buena parte del despliegue. Gotland ocupa una posición central en el mar Báltico y permite controlar importantes rutas marítimas y aéreas de la región.
«Es un centro operativo y estratégico. Es evidente solo dándole un vistazo al mapa», señaló Sollfrank.
La isla se encuentra a menos de 300 kilómetros del enclave ruso de Kaliningrado y su ubicación le otorga un valor estratégico singular. Por esa razón, Gotland ha sido comparada en numerosas ocasiones con un “portaaviones insumergible”.
La importancia militar de la isla aumentó todavía más tras el ingreso de Suecia en la OTAN, en 2024. Sin embargo, Estocolmo ya había comenzado años antes a revertir el proceso de desmilitarización iniciado después de la Guerra Fría.
En 2018, Suecia reabrió una base militar en Gotland y, desde entonces, incrementó progresivamente la presencia de tropas y las capacidades defensivas en la isla.
Ahora, con el ejercicio Silver Wotan, Alemania y Suecia buscan demostrar que pueden reforzar ese enclave estratégico en poco tiempo y coordinar una respuesta conjunta ante un escenario de crisis en el Báltico.
Fuente: Fuerzas Armadas de Alemania y Suecia





















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