La jornada final de las elecciones parlamentarias rusas estuvo marcada por una intensa actividad de las defensas antiaéreas. Según fuentes del Ministerio de Defensa de la Federación de Rusia, se interceptaron alrededor de 1.100 dispositivos no tripulados en distintas regiones, además de la península de Crimea y el mar Negro. En la periferia de la capital, el gobernador Andréi Vorobiov confirmó que se derribaron 249 drones en 17 distritos, registrándose el deceso de tres residentes —entre ellos un matrimonio cuyo hogar fue alcanzado por un impacto directo— y al menos 20 heridos, de los cuales 15 requirieron hospitalización.
En el área metropolitana de Moscú, las autoridades locales reportaron la neutralización de unos 450 aparatos. No obstante, fragmentos de los artefactos y ataques directos lograron causar desperfectos en un edificio residencial y provocaron un incendio en la Refinería de Petróleo de Moscú, además de forzar la cancelación o el retraso de casi 450 vuelos operados en los principales aeropuertos de la ciudad. El alcalde Sobianin sostuvo que el objetivo del despliegue ucraniano era desestabilizar el desarrollo del proceso electoral, asegurando que la participación ciudadana no se vio interrumpida y que las autoridades del Comité de Instrucción abrieron una causa penal por presunto ataque terrorista.
Por su parte, el presidente de Ucrania, Volodymyr Zelenskyy, confirmó la autoría de las operaciones a distancia y destacó el uso de sistemas no tripulados combinados con los nuevos misiles de fabricación nacional Flamingo y Pelican. El mandatario ucraniano señaló que los proyectiles alcanzaron una planta de procesamiento petrolero clave y un centro logístico en las proximidades de Moscú, así como instalaciones adicionales en la región de Vorónezh. Según la visión del Ejecutivo en Kiev, estas acciones buscan erosionar los ingresos extraordinarios del sector energético ruso que financian la logística de las tropas en el frente.
La escalada aérea se dio en paralelo con denuncias de ataques en las regiones ucranianas ocupadas donde se habilitaron mesas de sufragio. La Comisión Electoral Central rusa informó sobre la muerte de una funcionaria electoral en la región de Jersón tras un ataque con dron contra un autobús civil, a lo que se sumó el reporte de incendios provocados en locales de votación. De forma simultánea, las autoridades ucranianas reportaron víctimas mortales en la región de Kiev y en Jersón a causa de los bombardeos nocturnos lanzados por las fuerzas rusas, confirmándose el deceso de menores de edad tras el colapso de infraestructuras civiles.
Este enfrentamiento a distancia refleja la evolución tecnológica del conflicto, donde el uso intensivo de drones de largo alcance ha reconfigurado las dinámicas de combate ante el estancamiento de la línea de frente terrestre de 1.250 kilómetros. Mientras Rusia da por concluidos sus comicios parlamentarios en medio de denuncias de Kiev sobre la ilegalidad de las votaciones en territorios anexionados, ambos países mantienen activos sus sistemas de alerta ante la previsión de nuevos ataques sobre infraestructuras estratégicas.





















Discussion about this post