Este lunes 21 de setiembre se celebra el Día de la Juventud. En Paraguay, alrededor de 1,5 millones de personas tienen entre 15 y 29 años y representan el 24,7% de la población. Los datos oficiales muestran una generación con fuerte presencia en el mercado laboral, pero también expuesta a la informalidad, la falta de protección social y dificultades para acceder a empleos estables.
La juventud paraguaya representa casi una cuarta parte de la población del país. Según los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares Continua (EPHC) 2025) del Instituto Nacional de Estadística (INE), unas 1.525.855 personas tienen entre 15 y 29 años.
La distribución es prácticamente equilibrada por sexo: 50,7% son hombres y 49,3% mujeres. Además, el 74% de los jóvenes vive en zonas urbanas y el 26% en áreas rurales.
Pero detrás de estas cifras aparece una serie de desafíos que marcan el presente y el futuro de esta generación.
El trabajo, uno de los principales desafíos
El mercado laboral ocupa un lugar central en la vida de los jóvenes. Seis de cada diez personas de entre 15 y 29 años realizan actividades económicas, según la EPHC 2025. El ingreso promedio mensual de los jóvenes ocupados ronda los G. 2.605.000.
El problema no pasa solamente por conseguir un empleo. La calidad y la formalidad de esos puestos también representan un desafío.
Los datos del INE muestran que la informalidad golpea con especial fuerza a los trabajadores más jóvenes. En 2025, alcanzó al 89,4% de los ocupados de 15 a 19 años, al 68,2% de quienes tienen entre 20 y 24 años y al 60% de los jóvenes de 25 a 29 años.
Es decir, cuanto más temprano se produce el ingreso al mercado laboral, mayor es la exposición a empleos informales.
Estudiar y trabajar: el desafío de no quedar afuera
La educación también presenta una situación que merece atención. Poco más de la mitad de los jóvenes de 15 a 24 años —el 52,6%— asiste a una institución de enseñanza formal. La diferencia territorial es marcada: la asistencia alcanza al 54,7% en zonas urbanas y baja al 46,7% en las rurales.
Para muchos jóvenes, la transición entre el aula y el mercado laboral se produce en un contexto en el que deben combinar estudio y trabajo o directamente priorizar una de las dos actividades.
Una generación que demora en formar pareja
Los cambios también aparecen en la vida familiar. Siete de cada diez jóvenes son solteros, mientras que cerca de dos de cada diez viven en pareja, ya sea unidos o casados, de acuerdo con la EPHC 2025.
El dato forma parte de una transformación más amplia en las trayectorias de los jóvenes, aunque la estadística oficial consultada no permite concluir, por sí sola, que exista una preferencia generalizada por no tener hijos.
La protección social sigue siendo una deuda
Otro dato que marca la situación de esta generación es el acceso a la salud. Apenas 24,9% de los jóvenes de 15 a 29 años cuenta con un seguro médico vigente.
La situación económica también presenta diferencias importantes. En 2025, 219.202 jóvenes, equivalentes al 14,4% de la población juvenil, se encontraban en situación de pobreza. El porcentaje asciende al 21,2% entre quienes viven en zonas rurales, frente al 12% registrado en áreas urbanas.
El desafío de construir un futuro
Los números muestran a una generación numerosa, mayoritariamente urbana y con una importante participación en el mercado laboral. Pero también exponen las dificultades que enfrenta al momento de construir una trayectoria estable: informalidad, ingresos limitados, dificultades para compatibilizar estudio y trabajo, baja cobertura de seguro médico y desigualdades entre jóvenes urbanos y rurales.
Este lunes, el Día de la Juventud no solo representa una fecha para celebrar. También es una oportunidad para mirar qué condiciones tiene hoy una generación que representa casi uno de cada cuatro habitantes del Paraguay y que tendrá un papel decisivo en el futuro económico y social del país.
Fuente: INE





















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