El consultor informático y secretario de la Sociedad Paraguaya de Inteligencia Artificial, Luis Benítez, señaló que Paraguay enfrenta importantes desafíos al momento de debatir una eventual regulación de la inteligencia artificial (IA), debido al poder y alcance global de las grandes compañías tecnológicas.
En entrevista con Radio 1000, Benítez aclaró que actualmente la Sociedad Paraguaya de Inteligencia Artificial no tiene una postura institucional definida sobre el tema, aunque indicó que existe un grupo de trabajo analizando distintos aspectos vinculados a la tecnología, incluyendo debates recientes relacionados con la encíclica del Papa, el proyecto del data center de Taiwán y las discusiones impulsadas en el Senado.
A título personal, explicó que a nivel global existen diferentes modelos sobre el desarrollo y regulación de la inteligencia artificial. Citó el caso de China, donde el Estado dirige el desarrollo tecnológico y mantiene una fuerte incidencia sobre las empresas dedicadas al diseño de hardware y algoritmos.
En contraste, mencionó a Estados Unidos como el principal polo de innovación liderado por grandes compañías tecnológicas privadas, donde incluso se flexibilizaron aspectos vinculados a la propiedad intelectual para facilitar el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial.
Según advirtió, esa situación genera tensiones con los derechos de autores y productores de contenido, ya que materiales como libros, videos y otros recursos son utilizados para entrenar algoritmos.
Benítez también mencionó el modelo europeo, caracterizado por una regulación más estricta sobre el desarrollo tecnológico y el uso de inteligencia artificial.
No obstante, sostuvo que Paraguay enfrenta limitaciones concretas para imponer regulaciones a empresas globales como OpenAI, Google o Meta.
“Si Paraguay impone regulaciones excesivas, estas compañías podrían simplemente cerrar sus servicios en el país por considerar que no representa un mercado prioritario”, advirtió.
El especialista indicó además que uno de los principales debates gira en torno al poder que concentran las grandes empresas tecnológicas occidentales, las cuales desarrollan estas herramientas principalmente con fines económicos y deciden qué contenidos son utilizados para entrenar los sistemas de inteligencia artificial.
En ese sentido, alertó que las plataformas terminan incorporando determinadas visiones culturales e ideológicas que podrían entrar en conflicto con las identidades y valores locales.
Finalmente, Benítez consideró necesario que el debate sobre inteligencia artificial en Paraguay incluya no solo aspectos tecnológicos y económicos, sino también consideraciones éticas, culturales y de políticas públicas.





















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