Walter Benítez, Jefe de División de Cuentas Nacionales Anuales del Departamento de Estadísticas del Sector Real del Banco Central del Paraguay (BCP), en diálogo con Economía A 1000, reportó que el primer trimestre del año 2026 cerró con un balance altamente positivo para la economía paraguaya, impulsado por una diversificación en sus sectores productivos y un rol cada vez más protagónico de la inversión privada. Según los datos oficiales detallados por Benítez, los buenos resultados observados desde el enfoque de la oferta provienen principalmente de los servicios, las manufacturas, la agricultura, la construcción y la distribución de energía eléctrica.
Benítez destacó que el el agro lidera y la ganadería se apoya en sectores alternativos. Refirió que la agricultura se consolidó como el motor principal del periodo con un vigoroso crecimiento del 8,2%. Por su parte, el sector compuesto por ganadería, actividad forestal, pesca y minería registró una expansión del 2,4%.
Este último dato resultó particularmente positivo si se considera que el componente del ganado bovino, históricamente dominante, sufrió una severa contracción en torno al 15%. Sin embargo, la resiliencia actual de nuestra economía permitió que la producción aviar, porcina, de lácteos, de huevos y el sector forestal amortiguaran la caída, empujando al bloque hacia tasas en terreno positivo.
Por otra parte, el funcionario del BCP, la industria manufacturera avanzó un 6% en los primeros tres meses del año. A pesar de la menor dinámica cárnica que solía condicionar el desempeño industrial, otros rubros sostuvieron el indicador. Se destacaron la producción de aceites, azúcar, lácteos, bebidas y el sector de molinería y panadería.
Un punto clave dentro de este sector fue la industria químico-farmacéutica, beneficiada de manera extraordinaria por la alta demanda y producción local de tirzepatida, medicamento que ha generado un salto de volumen muy importante en la manufactura del país.
Igualmente, el economista comentó que el rubro de electricidad y agua arrojó una variación positiva del 4,7%. La dinámica repite el patrón de amortiguación: mientras la generación de las represas binacionales cayó cerca de un 6%, la distribución de energía eléctrica experimentó un fuerte repunte. Este fenómeno está directamente relacionado al auge de las granjas de criptominería instaladas en el territorio, cuya elevada demanda energética ha compensado con creces las menores tasas de producción.
Por último, el representante del BCP, destacó que la construcción privada toma el control. La construcción creció un 5,6%, manteniendo una racha expansiva explicada casi en su totalidad por el desarrollo inmobiliario y de infraestructura del sector privado. El analista económico destacó que, si bien la obra pública sigue siendo un componente relevante, el capital privado asumió un liderazgo histórico y sostenido que garantiza la estabilidad del sector a largo plazo.























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