La tensión en Oriente Medio volvió a escalar este jueves tras una nueva ofensiva militar de Estados Unidos contra Irán. Los ataques alcanzaron objetivos ubicados más al norte del país, mientras fuerzas estadounidenses también abrieron fuego contra una embarcación a la que acusaron de intentar romper el bloqueo naval impuesto sobre la República Islámica.
En respuesta, Irán lanzó misiles y drones contra Baréin, Jordania y Kuwait antes del amanecer y advirtió que sus operaciones militares podrían intensificarse en los próximos días.
La nueva escalada pone en riesgo el frágil acuerdo provisional que buscaba frenar las hostilidades entre Washington y Teherán. Tras varios días de ataques cruzados y el resurgimiento de las amenazas sobre el estratégico estrecho de Ormuz, crece el temor a que la región vuelva a quedar inmersa en un conflicto de gran escala.
Según autoridades iraníes, los bombardeos estadounidenses dejaron al menos 35 muertos y más de 300 heridos. Además, por primera vez desde el inicio de esta fase del conflicto, los ataques alcanzaron zonas cercanas a Teherán, lo que evidencia una ampliación de los objetivos militares de Estados Unidos.
El conflicto se remonta al 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel iniciaron su ofensiva contra Irán. Como respuesta, Teherán restringió el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, una decisión que provocó un fuerte aumento en los precios internacionales del petróleo, los fertilizantes y otras materias primas, además de fortalecer la posición iraní en las negociaciones.
En medio de la creciente tensión, el portavoz del Cuartel General Central Khatam Al-Anbiya, coronel Ebrahim Zolfaghari, lanzó una nueva advertencia a Washington. En referencia a las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de atacar infraestructura estratégica iraní, aseguró que «toda la infraestructura de la región será aplastada por los golpes de acero de las poderosas Fuerzas Armadas de la República Islámica de Irán» si esas acciones llegan a concretarse.
Zolfaghari también reiteró que Irán no permitirá bajo ninguna circunstancia la intervención de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz.
«No permitiremos que un país extranjero y ajeno a la región interfiera en el estrecho. Esa es la línea roja invencible de Irán», afirmó.























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