La sesión conjunta del Congreso Nacional convocada con el objeto de considerar la renuncia presentada por el presidente de la República, Santiago Peña, fue levantada por falta de cuórum tras el abandono masivo de la bancada oficialista de la Cámara de Diputados.
La maniobra en el recinto legislativo se produjo en los momentos previos a la votación formal, cuando los parlamentarios alineados con el Poder Ejecutivo advirtieron que los bloques de la oposición y la disidencia interna contaban con los números necesarios para rechazar la renuncia y dar vía libre al juicio político.
Los conteos preliminares en la Cámara de Senadores señalaban una clara tendencia a favor de desestimar la dimisión, con un margen de 24 legisladores inclinados por el rechazo frente a 20 favorables a la aceptación del escrito formal.
Ante este panorama, los diputados oficialistas iniciaron un paulatino retiro individual de la sala plenaria hasta romper el número reglamentario indispensable para mantener el desarrollo del debate y el acto de votación.
La normativa parlamentaria exige la presencia mínima de 41 diputados y 23 senadores en el recinto para garantizar la validez del quórum, requerimiento que quedó desarticulado ante la salida estratégica del bloque mayoritario de la Cámara Baja.
Al constatarse la imposibilidad de reanudar el tratamiento del orden del día, las autoridades de la mesa directiva del Congreso formalizaron el levantamiento de la sesión, dejando el trámite legislativo en un estado de suspensión e incertidumbre.
Al no haberse votado ni aprobado el documento de paso al costado ingresado por el Poder Ejecutivo, Santiago Peña se mantiene de forma oficial al frente de la Jefatura de Estado, a la espera de las decisiones que adopte el Poder Legislativo.

























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