Una seria acusación fue realizada por la doctora Claudia Artunduaga, especialista en Gastroenterología, quien relató hechos ocurridos en 2011 durante su residencia en el Hospital de Clínicas, que involucran al actual presidente del Círculo Paraguayo de Médicos (CPM), Jorge Rodas.
Según su testimonio, en ese entonces Rodas se desempeñaba como jefe de Servicios en la Segunda Cátedra de Clínica Quirúrgica y lideraba un protocolo de investigación que incluía la realización de colecistectomías (extracción de la vesícula biliar) en pacientes con cálculos. Sin embargo, la práctica habría incorporado también la extirpación del apéndice en pacientes que no presentaban patología apendicular.
Artunduaga afirmó que este procedimiento fue ampliamente cuestionado tanto por el Comité de Ética de la Facultad de Medicina como por médicos del propio equipo. A pesar de no contar con autorización ética, el protocolo habría continuado aplicándose de manera sistemática en pacientes, quienes —según la denunciante— no habrían sido informados ni habrían otorgado consentimiento para la extracción del apéndice.
La situación comenzó a generar sospechas cuando pacientes acudían posteriormente a urgencias con dolores abdominales, sin saber que se les había extirpado el apéndice. “Nos dábamos cuenta al entrar a cirugía, porque no encontrábamos el apéndice”, explicó.
Uno de los casos más graves relatados es el de una paciente identificada como Dionisia Chávez, quien ingresó con un cuadro de peritonitis tras haber sido intervenida quirúrgicamente. De acuerdo con la médica, pese a la gravedad del cuadro, inicialmente no se habría indicado una cirugía urgente. La intervención finalmente se realizó tras la presión de otros profesionales, quienes advirtieron sobre la posible omisión de auxilio.
Durante la operación se habría detectado una dehiscencia del muñón apendicular con contaminación fecal en la cavidad peritoneal. Artunduaga cuestionó además la técnica utilizada, señalando que se habría empleado un dispositivo inadecuado para el cierre, lo que habría contribuido a la complicación. La paciente falleció días después en terapia intensiva.
La profesional también denunció presuntas presiones para alterar la historia clínica del caso, a lo que asegura haberse negado. Asimismo, afirmó haber sido víctima de hostigamiento laboral tras su postura, lo que derivó en su traslado a otros servicios.
Finalmente, indicó que los hechos fueron denunciados ante el Consejo Directivo de la Facultad de Medicina mediante un sumario administrativo con 11 puntos, aunque desconoce si se impulsaron acciones penales. Según sostuvo, toda la documentación se encuentra en archivos institucionales.






















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