Un almuerzo terminó en urgencias para el exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto, quien sufrió un accidente mientras consumía una empanada de pacú. Inicialmente, intentó utilizar métodos caseros para remover el objeto, pero esto solo provocó que la espina se incrustara más profundamente, obligando su traslado inmediato a un centro asistencial.
Prieto debió aguardar aproximadamente cuatro horas antes de ser ingresado al quirófano. Finalmente, durante la noche de ayer, los médicos realizaron con éxito una intervención por endoscopia para extraer la espina.
Como parte del proceso de recuperación, el equipo médico le indicó al dirigente del movimiento «Yo Creo» reposo absoluto. Esta medida busca facilitar la desinflamación de la zona afectada tras el procedimiento quirúrgico. Por este motivo, su agenda de giras políticas y actividades de campaña en apoyo a candidatos municipales de diversos puntos del país quedó temporalmente suspendida.
El propio Prieto compartió brevemente su experiencia tras la intervención, comentando que la molestia se sentía como un «nudo en la garganta». A pesar de la gravedad inicial del cuadro, su recuperación evoluciona de manera favorable. Colaboradores del político señalaron que, de no mediar complicaciones, retomará sus actividades partidarias una vez que reciba el alta médica definitiva y pueda volver a utilizar la voz sin riesgo de lesiones.
Por ahora, el político se mantiene bajo estricta vigilancia médica.






















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