El Ministerio de Justicia ejecutó en la noche del domingo un operativo simultáneo en el Centro Nacional de Prevenidos (ex Penitenciaría Nacional de Tacumbú) y en el Centro de Prevenidos de Ciudad del Este, que permitió el traslado de más de 700 personas privadas de libertad como parte del proceso de reorganización del sistema penitenciario.
El procedimiento fue llevado a cabo en coordinación con el Consejo de Defensa Nacional (Codena), la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas. De acuerdo con las autoridades, el despliegue se desarrolló bajo estrictos protocolos de seguridad y con respeto a los derechos humanos.
El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, informó que 508 personas privadas de libertad fueron trasladadas desde el Centro Nacional de Prevenidos hacia distintos establecimientos penitenciarios del interior del país.
En forma paralela, otras 215 personas condenadas fueron derivadas desde el Centro de Prevenidos de Ciudad del Este hasta la Penitenciaría Regional de Minga Guazú. En total, el operativo movilizó a 723 internos durante la noche.
Nicora explicó que los traslados forman parte del operativo Umbral 3.5, una nueva etapa del proceso de reorganización iniciado semanas atrás con el objetivo de convertir definitivamente la ex Penitenciaría de Tacumbú en un establecimiento destinado exclusivamente a personas con procesos judiciales pendientes.
Con la reubicación de los condenados, la población del Centro Nacional de Prevenidos se reducirá de aproximadamente 1.600 a cerca de 1.100 internos, una de las cifras más bajas registradas en ese establecimiento en los últimos años, según datos del Ministerio de Justicia.
El ministro recordó que el antiguo penal llegó a albergar cerca de 4.000 personas privadas de libertad, una situación que durante años fue objeto de críticas debido al hacinamiento y las precarias condiciones de reclusión.
No obstante, unas 40 personas condenadas permanecerán temporalmente en el establecimiento, ya que participan en las obras de adecuación de la infraestructura. Su traslado se concretará una vez concluyan esos trabajos.
Las autoridades señalaron que el operativo fue planificado para minimizar el impacto en la ciudadanía y brindar tranquilidad a los familiares de los internos.
Nicora destacó que, desde el inicio de los operativos de reorganización penitenciaria, entre ellos Veneratio y Umbral, ya fueron trasladadas cerca de 4.000 personas privadas de libertad sin que se registraran incidentes de seguridad.
Añadió que cada procedimiento contempla controles médicos antes y después del traslado, monitoreo permanente durante el recorrido y una nueva identificación biométrica mediante el sistema AFIS de la Policía Nacional al llegar a los establecimientos de destino.
El Ministerio de Justicia sostiene que la redistribución de la población penitenciaria permitirá consolidar un nuevo modelo de gestión, basado en la separación entre personas condenadas y procesadas, con el propósito de fortalecer el control interno y mejorar la seguridad en el sistema penitenciario.
Si bien las autoridades consideran que estas medidas representan un avance en la reorganización de las cárceles del país, el desafío de reducir el hacinamiento y garantizar condiciones adecuadas de reclusión en todos los establecimientos penitenciarios continúa siendo una de las principales deudas estructurales del sistema carcelario paraguayo.
Fuente: ABC Color





















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