A menos de una semana del inicio del Mundial 2026, la FIFA mantiene un monitoreo constante sobre un factor que podría condicionar el desarrollo del torneo: las condiciones meteorológicas en Estados Unidos, país que concentrará gran parte de los encuentros.
El certamen, programado entre el 11 de junio y el 19 de julio, se disputará en pleno verano del hemisferio norte, una etapa del año en la que son habituales las tormentas eléctricas, precipitaciones intensas y otros fenómenos climáticos en varias de las ciudades sede.
Ante este escenario, el organismo rector del fútbol mundial implementará un protocolo específico para los partidos en estadios al aire libre. En caso de detectarse actividad eléctrica dentro de un radio de 16 kilómetros, el encuentro deberá ser suspendido de inmediato. Los futbolistas serán trasladados a los vestuarios, mientras que el público será retirado de las gradas por razones de seguridad.
La reanudación solo podrá producirse si transcurren al menos 30 minutos sin registro de rayos o truenos. Sin embargo, si la actividad eléctrica reaparece, el conteo se reinicia desde cero. En situaciones de interrupciones prolongadas, la FIFA podrá evaluar incluso la reprogramación del partido.
De las 16 sedes designadas para el torneo, cinco cuentan con estadios techados, lo que reduce el riesgo de suspensiones por clima adverso. Se trata del Mercedes-Benz Stadium en Atlanta, el AT&T Stadium en Dallas, el NRG Stadium en Houston, el SoFi Stadium en Los Ángeles y el BC Place en Vancouver.
El meteorólogo Leonardo De Benedictis advirtió que el Mundial podría verse afectado por la alta incidencia de tormentas durante los meses de junio y julio en gran parte de América del Norte. Según explicó, Estados Unidos figura entre los países con mayor probabilidad de registrar este tipo de fenómenos en ese período.
El especialista añadió que la temporada coincide además con la formación de ciclones tropicales en el Atlántico y el Pacífico, los cuales, aunque se originan en el mar, pueden generar lluvias intensas, tormentas eléctricas y fuertes ráfagas de viento en zonas costeras de Estados Unidos y México.
En el caso de Canadá, señaló que la probabilidad de huracanes es menor debido a la temperatura del agua, aunque advirtió que las condiciones propias del verano también pueden propiciar tormentas significativas. En ese sentido, remarcó que ninguna de las sedes del torneo está completamente exenta de riesgos meteorológicos.
Fuente: The Athletic FC






















Discussion about this post