El contralor general de la República, Camilo Benítez, confirmó su candidatura para un tercer período al frente de la institución y defendió la legalidad de su postulación, al tiempo de destacar los avances alcanzados durante su gestión y presentar sus propuestas para una nueva etapa de modernización del organismo.
Benítez señaló que hace poco más de cinco años asumió el compromiso de transformar la Contraloría General de la República y sostuvo que los resultados obtenidos respaldan esa iniciativa.
«Más que decir qué podemos hacer, hoy corresponde rendir cuentas de lo que hemos hecho. Los resultados están a la vista y tenemos un plan estratégico para seguir mejorando el control del gasto público mediante el uso de herramientas como la inteligencia artificial», expresó.
El contralor destacó que uno de los principales logros de su administración fue la digitalización de los procesos institucionales y de las rendiciones de cuentas.
«Hace cinco años no teníamos prácticamente nada en formato digital. Hoy toda esa información es pública y la ciudadanía puede acceder a ella para ejercer un mayor control», afirmó.
Según explicó, el siguiente paso consiste en incorporar inteligencia artificial al sistema de auditorías para identificar riesgos con mayor rapidez y fortalecer los mecanismos de prevención de irregularidades.
Defiende la legalidad de su candidatura
Respecto a los cuestionamientos sobre una eventual inconstitucionalidad de su postulación, Benítez rechazó la interpretación de quienes sostienen que ya cumplió el máximo de períodos permitidos.
Argumentó que su primer mandato fue como subcontralor y que posteriormente fue electo contralor general, por lo que considera que el interinazgo no constituye un período completo.
«Respeto esa opinión, pero no la comparto. Existen precedentes similares en el país que no consideran ese interinazgo como un período constitucional», sostuvo.
Asimismo, afirmó que aún no realizó gestiones políticas para asegurar respaldos en el Senado y que primero decidió oficializar su candidatura antes de dialogar con los legisladores.
Rechaza acusaciones de parcialidad
Benítez también respondió a las críticas que lo señalan por supuestamente favorecer a determinados sectores políticos o utilizar la Contraloría con fines de presión.
Negó esas acusaciones y aseguró que durante su administración el organismo dejó de ser un instrumento de confrontación política.
«La Contraloría tenía históricamente la imagen de ser un garrote político. Creo que eso se logró desterrar. Nuestras actuaciones se ajustan exclusivamente a la ley», manifestó.
En relación con las críticas por el examen de correspondencia patrimonial del presidente Santiago Peña, reiteró que el informe fue elaborado conforme a los procedimientos legales y con documentación respaldatoria.
«Era imposible maniobrar. Todos los movimientos estaban dentro del sistema financiero y contaban con trazabilidad mediante transferencias bancarias», aseguró.
Defiende intervenciones municipales
El contralor también defendió los pedidos de intervención de las municipalidades de Asunción y Ciudad del Este, rechazando que hayan respondido a motivaciones políticas.
Sostuvo que ambas administraciones presentaban irregularidades graves y que la Contraloría actuó conforme a sus atribuciones legales.
«Era insostenible que esos intendentes continuaran al frente de sus administraciones. Existían numerosas denuncias e irregularidades que obligaban a intervenir», afirmó.
Finalmente, Benítez expresó sentirse «sumamente orgulloso» de la gestión desarrollada por la Contraloría durante los últimos cinco años y aseguró que el organismo logró posicionar a Paraguay como un referente internacional en materia de control y lucha contra la corrupción.

























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