Qué maestro por favor, literalmente cambió al equipo de Boca con su llegada. Adam Bareiro colaboró con un tanto en la victoria del Xeneize por 4-0 ante Defensa y Justicia, por la Liga Profesional Argentina.
El festejo de Bareiro a los 80 minutos de partido concluyó una lujosa jugada, en la que «La Mitad Más 1» tuvo la pelota por casi dos minutos y estiró la tenencia con más de 30 pases previos hasta el toque del delantero paraguayo a la red.
Todo surgió en la jugada posterior al ingreso de Tomás Aranda por Exequiel Changuito Zeballos. La acción se originó con un lateral en salida defensiva para la visita en el estadio Norberto Tito Tomaghello y se distinguió por la paciencia en cada uno de los intérpretes para evitar perder el balón en un trámite que ya era favorable a los dirigidos por Claudio Úbeda gracias a los goles de Milton Giménez y Alan Velasco.
Leandro Paredes fue el eje, el comandante frente a la pizarra. Tocó para Belmonte, quien descargó en Aranda. El juvenil vio el retroceso del campeón del mundo al círculo central para tomar perspectiva, le devolvió el esférico y olió sangre.
El fantasista aceleró y el ex Roma y PSG soltó la daga: un pase profundo para que la promesa pisara el área y asistiera a Bareiro para que el guaraní tocara con el arco vacío.























Discussion about this post