El Fiscal General del Estado, Emiliano Rolón, se refirió de manera tajante a la relación entre la justicia y el poder, calificando como «terrible» tanto la utilización de la justicia como la judicialización de la política. El titular del Ministerio Público afirmó que su gestión se mantiene en un punto de equilibrio, instruyendo a los agentes fiscales con líneas de trabajo claras. «No lejos de la política porque dependemos del presupuesto, ni cerca porque quema», sentenció, definiendo así su administración.
Respecto a las controversias sobre su currículum y la Universidad Sudamericana, Rolón calificó el hecho como un «malentendido grave» y un error de transcripción que «le puede ocurrir a cualquiera». Aclaró que su cargo real es el de coordinador docente técnico, nombrado por la UNA, y que su único contacto con la universidad fue impartir clases a jueces y fiscales. «No fui coordinador ni directivo; que me traigan un instrumento público que diga lo contrario, no existe», enfatizó, deslindando responsabilidades sobre denuncias de estafa o títulos falsos vinculados a dicha entidad en 2013.
En una segunda parte de sus declaraciones, el Fiscal General abordó las denuncias contra el Ejecutivo y el presidente Santiago Peña. Rolón fue firme al señalar que no iniciará procesos penales basados simplemente en «menciones periodísticas o denuncias de tinte político». Sostuvo que la investidura presidencial requiere una seriedad extrema y que solo se investigará si existen elementos de sospecha fácticos y probatorios, asegurando que la objetividad primará sobre la presión de sectores interesados.
Finalmente, el Fiscal respondió a los cuestionamientos de la diputada Rocío Vallejo, señalando que existe una confusión de roles entre la labor legislativa y la persecución penal. Afirmó que, aunque respeta las opiniones de la legisladora, no permitirá que se pretenda marcar la agenda de investigación desde el Congreso. «El Ministerio Público no va a ser el garrote de nadie», concluyó, reiterando que su compromiso es con la Constitución y no con quienes utilizan el presupuesto como herramienta de presión política.


























Discussion about this post