La agente fiscal Amelia Bernal, quien cumple funciones actualmente en la Unidad Penal de Lambaré, explicó que, con relación al caso de filicidio y posterior suicidio, y el caso de supuesto abuso sexual en niños, dicha denuncia ingresó en fecha 9 de diciembre de 2024, con la intervención de la agente fiscal Laura Romero, quien esa semana interinaba al fiscal Luis Muniagurria.
En su denuncia, la madre sindicó a su expareja, padre biológico de la víctima, como la persona que habría abusado del niño. Inmediatamente por disposición fiscal Romero la víctima fue trasladada a la Clínica Forense, donde se descartó violencia física en el niño. No obstante, se prosiguió con la investigación fiscal.
El niño fue atendido en el Centro de Atención a Víctimas ocasión en que se le realizó una contención psicológica y una primera entrevista, en la cual el niño mencionó otro nombre, pero en forma dubitativa y no pudiendo precisar fechas ni hechos precisos.
Durante la intervención, se percibió a la madre angustiada y con una conducta contradictoria, incluso también había señalado al agente policial que intervino en el procedimiento como la persona que habría abusado de su hijo, por lo cual se requirió un estudio psicológico a la madre.
Al día siguiente de la denuncia, en fecha 10 de diciembre de 2024, la mujer habría intentado saltar frente a un vehículo con su hijo y luego se habría subido a un techo donde amenazaba con lanzarse. Esta situación fue comunicada a la Fiscalía por una vecina de la madre, por lo que la agente fiscal dio intervención a la directora de la Codeni de Lambaré y el niño fue rescatado y entregado a una tía, familiar de la madre. Este hecho se comunicó a la Defensoria de la Niñez de Lambaré, para que realice el seguimiento respectivo con relación al niño y al estado de vulnerabilidad.
Por su parte, la Unidad Penal prosiguió en la indagación del hecho punible de supuesto abuso intentado lograr la comparecencia del niño para una evaluación con la psicóloga del Ministerio Público, lo cual no pudo lograrse debido a las sucesivas ausencias del niño a las entrevistas fijadas.
En los días siguientes a la investigación, la tía declaró ante el Ministerio Público que el niño no le había manifestado ser víctima de abuso ni de otro tipo de violencia.
Así, al no confirmarse aún la existencia del hecho punible, pues el examen médico descartó lesiones físicas y descartó signos de violencia sexual, además de la falta de asistencia a las entrevistas para evaluación psicológica, no se han tenido elementos objetivos que lleven a una imputación contra persona alguna.
Fuente: Ministerio Público




















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