El vicepresidente de la Asociación de Abogados Laboralistas del Paraguay, Eduardo Pérez Avid, consideró que el reciente reajuste del salario mínimo debería abrir un debate más amplio sobre la necesidad de reformar la política salarial vigente en el país.
En entrevista con Radio 1000, el especialista sostuvo que el sistema actual aplica un criterio uniforme para todos los trabajadores, sin contemplar adecuadamente los distintos niveles de capacitación, experiencia y especialización existentes en el mercado laboral.
“Hace tiempo vengo planteando la necesidad de revisar la estructura de la política salarial. Hoy se coloca a todos los trabajadores en la misma bolsa, cuando existen profesionales altamente calificados que deberían percibir remuneraciones superiores al salario mínimo y, sin embargo, muchas veces eso no ocurre”, señaló.
Pérez Avid sugirió analizar modelos aplicados en otros países de la región, particularmente el de Brasil, donde el salario mínimo funciona como un piso de referencia sobre el cual pueden construirse escalas salariales de acuerdo con la calificación y la función desempeñada por cada trabajador.
Recordó además que el concepto de salario mínimo establecido en el artículo 249 del Código Laboral paraguayo lo define como una remuneración suficiente para cubrir las necesidades básicas del trabajador y su familia.
A su criterio, el salario mínimo debería constituir una base que pueda incrementarse conforme a la capacitación profesional y las responsabilidades asumidas por el empleado. “En Brasil existen trabajadores que perciben dos, tres o incluso cinco salarios mínimos, dependiendo de su nivel de especialización”, ejemplificó.
El abogado también sostuvo que el debate sobre los ingresos laborales no puede desvincularse de las condiciones generales de vida de la población. En ese sentido, afirmó que gran parte de los recursos de las familias terminan destinándose a cubrir servicios básicos que deberían ser garantizados por el Estado.
“Por más que aumente el salario, muchas veces los trabajadores deben destinar una parte importante de sus ingresos a cubrir necesidades esenciales. Eso explica por qué el salario suele resultar insuficiente para amplios sectores de la población”, manifestó.
Asimismo, cuestionó la brecha existente entre los ingresos de la clase política y los de los trabajadores asalariados, señalando que dicha diferencia dificulta la comprensión de las necesidades reales de la clase obrera.
Finalmente, Pérez Avid advirtió que el problema de fondo no se limita al monto del salario, sino que está relacionado con aspectos estructurales de la economía y de los servicios públicos. “Aun con ingresos más elevados, muchas familias seguirían enfrentando dificultades mientras no se resuelvan problemas estructurales que afectan directamente su calidad de vida”, concluyó.
























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