Las bajas temperaturas registradas en gran parte del país y la oscuridad que aún predomina durante las primeras horas de la mañana volvieron a encender el debate sobre los horarios de ingreso en escuelas y colegios. Padres de familia solicitan que las instituciones educativas evalúen retrasar el inicio de las clases para resguardar la salud y la seguridad de los estudiantes.
En Caaguazú, Raquel Miranda, madre de dos alumnos de la Escuela Divino Niño Jesús, explicó que diariamente debe salir de su casa alrededor de las 06:15 para llegar a tiempo al establecimiento educativo. Según comentó, las condiciones climáticas actuales afectan especialmente a los niños, quienes quedan expuestos al frío intenso y a la humedad desde temprano.
La preocupación se replica en otras localidades del país. En San Juan Nepomuceno, departamento de Caazapá, numerosas familias expresaron inquietud por las bajas temperaturas y la escasa luz natural al momento de trasladar a sus hijos a las instituciones educativas. Consideran que estas condiciones podrían aumentar los riesgos de enfermedades respiratorias entre los estudiantes.
Ante los reclamos, el Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) recordó que cada comunidad educativa tiene la posibilidad de consensuar ajustes temporales en los horarios de ingreso, siempre que las modificaciones sean comunicadas a las instancias correspondientes.
Asimismo, la cartera educativa reiteró que durante los días de intenso frío no es obligatorio exigir el uniforme reglamentario completo, permitiendo que los alumnos asistan con prendas de abrigo como camperas, bufandas, guantes y gorros.
Mientras el invierno comienza a sentirse con fuerza, el planteamiento de retrasar el inicio de la jornada escolar vuelve a ganar espacio entre padres, docentes y autoridades, en busca de medidas que permitan compatibilizar el desarrollo normal de las actividades académicas con el bienestar de los estudiantes.

























Discussion about this post