Un grave hecho de presunta violencia intrafamiliar que involucra a un personal militar en actividad fue denunciado ante la Comisaría jurisdiccional de la ciudad de Eusebio Ayala, en el departamento de Cordillera. El presunto agresor fue identificado de forma oficial como un suboficial tercero de Infantería, de 21 años de edad, quien presta servicios en la Compañía de Policía Militar (C.O.M.I.M.) y registra su domicilio particular en la localidad de Yaguarón. La denuncia penal detalla que el uniformado agredió físicamente a su expareja, una joven que se encuentra cursando un embarazo de dos meses de gestación.
De acuerdo con el relato brindado por la víctima ante los agentes intervinientes, el incidente ocurrió el pasado jueves en horas de la siesta, aproximadamente a las 14:30 horas. La denunciante se encontraba temporalmente en la residencia de una amiga, ubicada en el barrio San Blas de la citada localidad cordillerana, sitio donde se aloja desde hace dos semanas tras haber tomado la decisión de romper el vínculo sentimental con el militar debido a sus constantes conductas agresivas. En un momento dado, el hombre se presentó de forma imprevista en el inmueble e intentó arrebatarle por la fuerza el aparato celular que la joven sostenía en sus manos.
Al percatarse de las intenciones de su expareja, la víctima logró reaccionar con rapidez y arrojó el teléfono móvil hacia su amiga para ponerlo a resguardo. Esta acción enfureció al suboficial, quien atacó directamente a la mujer propinándole golpes de puño y heridas contusas en la zona de la cabeza y el rostro. La afectada remarcó en su declaración que decidió terminar la relación amorosa hace un mes debido al carácter extremadamente celoso, posesivo y violento del denunciado, afirmando además que el procesado padece supuestamente de un trastorno de bipolaridad y que de forma recurrente le enviaba mensajes de texto con amenazas explicitas a través de la aplicación de mensajería WhatsApp.
Los antecedentes del caso y el acta del procedimiento policial fueron remitidos de manera inmediata a la unidad fiscal de turno de la región, que ya coordina las primeras diligencias investigativas. El Ministerio Público solicitó que la joven sea sometida a una inspección médica forense integral para diagnosticar formalmente la gravedad de las lesiones recibidas y evaluar de manera urgente el estado clínico general del embarazo de dos meses, disponiéndose además las medidas de protección y restricción de acercamiento correspondientes para resguardar la integridad de la víctima.
Fuente: Sucesos Paraguay.























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