Francia continúa firme en su camino y ya se anotó entre los cuatro mejores seleccionados del planeta. En el inicio de los cuartos de final, el combinado europeo hizo valer su jerarquía en el complemento para derrotar por 2 a 0 a Marruecos en el Estadio de Boston, emulando lo acontecido en las semifinales de Qatar 2022 y logrando acceder a la antesala de la gran final por tercer torneo consecutivo.
El trámite del compromiso estuvo marcado por un contraste entre ambos periodos. Desde el pitazo inicial del árbitro argentino Facundo Tello, Francia intentó imponer condiciones ejerciendo una intensa presión que generó opciones claras. Apenas a los 3 minutos de juego, el arquero Yassine Bounou empezó a erigirse en el pilar de Los Leones del Atlas al desviar un remate a quemarropa de Kylian Mbappé, respondiendo posteriormente con solvencia ante las incursiones de Dayot Upamecano y el juvenil Désiré Doué.
El punto de inflexión del primer tiempo llegó a los 24 minutos, cuando el lateral marroquí Noussair Mazraoui cayó en la gambeta de Mbappé dentro del área y lo derribó, lo que llevó a Tello a sancionar la pena máxima de forma inmediata. Tras una revisión de Hernán Mastrángelo desde la cabina del VAR, se convalidó la infracción, pero el remate desde los doce pasos ejecutado por el propio capitán de «Les Bleus» careció de potencia y colocación, permitiendo que Bono agigantara su figura y contuviera el disparo. Marruecos intentó reaccionar mediante transiciones rápidas comandadas por la velocidad de Brahim Díaz y las subidas de Achraf Hakimi, pero la suerte estuvo del lado galo justo antes del descanso, cuando un potente disparo de Lucas Digne se estrelló en el travesaño del arco africano.
En el inicio del segundo tiempo, los dirigidos por Mohamed Ouahbi intentaron ser más protagonistas, pero el esquema se desmoronó ante la contundencia de las estrellas francesas. A los 14 minutos, Désiré Doué asistió de gran manera a Kylian Mbappé, quien se tomó revancha de su fallo inicial y definió con un tiro cruzado y esquinado al palo más lejano de Bono para decretar el 1-0. Con este tanto, la estrella del Real Madrid alcanzó su octavo gol en la competencia, igualando la línea histórica de Lionel Messi como máximos anotadores en fases finales de la Copa del Mundo.
Golpeado por la desventaja, Marruecos no tuvo tiempo de reacomodar sus piezas. Seis minutos más tarde, a los 20 del complemento, Ousmane Dembélé aprovechó un desajuste defensivo para sacar un derechazo fulminante que el golero del Al Hilal no pudo desviar del todo, sellando el 2-0 definitivo. A partir de allí, el subcampeón del mundo manejó el encuentro frente a los intentos desesperados de descuento protagonizados por Azzedine Ounahi, Neil El Aynaoui y Yassine Gessime.
La única preocupación para el cuerpo técnico encabezado por Didier Deschamps se dio sobre el cierre del partido, cuando Mbappé fue reemplazado por Jean-Philippe Mateta y se retiró al banco de suplentes donde se le aplicó hielo en el tobillo, encendiendo las alarmas de cara a lo que viene. Con la clasificación en el bolsillo, Francia aguarda con tranquilidad el resultado del cruce de este viernes en Los Ángeles entre España y Bélgica.






















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