El senador Silvio Ovelar, recriminó las recientes expresiones del presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, acerca del origen del conflicto de la Guerra de la Triple Alianza. Ovelar calificó los dichos del jefe de Estado brasileño como un «desatino» y «una falta de respeto» a la historia del Paraguay.
«Hay hechos que son evidentes, y la bibliografía en este contexto es absolutamente clara y contundente, los dichos de Lula no se compadecen con la realidad», expresó Ovela.
Al ser consultado sobre el silencio de las autoridades nacionales, el legislador expresó de forma contundente su desacuerdo con la pasividad del Ejecutivo paraguayo y demandó una postura oficial a través de los canales diplomáticos.
«Evidentemente el presidente Lula tuvo un desliz y se equivocó en su apreciación sobre la historia. Me extraña que la Cancillería no se haya pronunciado; corresponde, desde mi punto de vista. Es una reivindicación histórica», sostuvo el legislador.
Para respaldar su postura, Ovelar apeló a la historiografía clásica paraguaya citando al historiador Efraín Cardozo. Explicó que el conflicto no fue iniciado por el Paraguay, sino desencadenado por la invasión brasileña al Uruguay y el bombardeo a la ciudad de Paysandú, antecedente que llevó al mariscal Francisco Solano López a capturar la fragata Marquês de Olinda en defensa del gobierno aliado uruguayo.
Atribuyó el «desliz» de Lula a su intención de justificar incrementos presupuestarios en las Fuerzas Armadas y el área de seguridad de su país en medio del escenario electoral, aunque descartó que esto exima al presidente brasileño de la responsabilidad de conocer el pasado.
«No siempre podemos exigirle a los gobernantes que sean eruditos, pero Nicolás Maquiavelo decía que un buen líder sí o sí tenía que conocer de historia para saber de dónde venimos y hacia dónde vamos», acotó.
Ovelar diferenció su afinidad política con el mandatario brasileño del deber patriótico. Recordó su etapa como ministro de Acción Social, ocasión en la que Lula da Silva colaboró estrechamente brindando asistencia técnica a través de sus asesores para la implementación del programa social Tekoporã.
Sin embargo, enfatizó que la gratitud institucional no puede solapar un agravio histórico.
«Independientemente a esa admiración hacia Lula, no puedo dejar de ver que esto fue un error y una falta de respeto a la República del Paraguay», apuntó Ovelar.
Finalmente, al referirse al cauteloso papel adoptado por el Gobierno paraguayo ante temas sensibles de la agenda bilateral, como la negociación del Anexo C de Itaipú, Ovelar desestimó que la inacción responda a temores de represalia, señalando que posiblemente en el entorno del Palacio de López se esté intentando minimizar el impacto por el contexto político interno del país vecino.

























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