El menor ingresó de urgencia al hospital el pasado 24 de agosto tras haber sido arrollado por un vehículo. Su cuadro clínico revestía extrema gravedad, presentando estado de inconsciencia, lesiones múltiples y requerimiento de asistencia respiratoria mecánica. Pese a mostrar una evolución favorable en los primeros días, los informes médicos determinaron que el adolescente no se encontraba en condiciones clínicas de ser trasladado a otro establecimiento sin poner en riesgo su vida.
Ante el riesgo de que la condición administrativa del paciente o la falta de seguro titular interrumpieran el tratamiento, la Defensora Pública de la Niñez y la Adolescencia, Laura Gauto, promovió una medida cautelar autónoma de protección. La acción buscó amparar el derecho superior a la salud del menor y asegurar su permanencia ininterrumpida en los cuidados intensivos del IPS.
Al evaluar los antecedentes, el Juzgado de la Niñez y la Adolescencia resolvió ordenar la hospitalización y continuidad del tratamiento hasta que el equipo médico tratante disponga el alta clínica correspondiente. El fallo establece además que el IPS deberá suministrar de forma gratuita los medicamentos, procedimientos, estudios y terapias necesarias, impidiendo la emisión de altas administrativas o traslados motivados por razones financieras.
La decisión judicial prioriza la estabilidad clínica del paciente y sienta un precedente de protección integral en situaciones de emergencia médica.
























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