El presidente del Congreso, Basilio «Bachi» Núñez, se pronunció de forma tajante respecto a los cuestionamientos que diversos sectores de la disidencia, tanto del Partido Colorado como del Partido Liberal, han manifestado sobre la transparencia de las urnas electrónicas a escasas semanas de los comicios.
Núñez ratificó su plena confianza en el Tribunal Superior de Justicia Electoral. Recordó que el oficialismo se encuentra técnicamente en minoría dentro de la máxima instancia electoral —con un solo representante de su signo político frente a dos miembros designados en periodos anteriores—, pero que aun así confían plenamente en la institucionalidad del organismo.
«Tratar de instalar alguna duda previo a las elecciones es nocivo para la democracia», aseveró el legislador, argumentando que las críticas actuales provienen de sectores que temen un escenario adverso en las urnas: «Más pinta como que estamos perdiendo el partido y queremos abrir paraguas. El que va a ganar, ¿por qué va a tener miedo?», sentenció.
Respecto a los reclamos de auditorías que impulsan legisladores como Éver Villalba, quien plantea revisar el 10% de las máquinas y la apertura del denominado «sobre cuatro» al término de la votación, Núñez señaló que los plazos legales previstos en febrero para el control de los partidos ya fenecieron y que muchos movimientos estuvieron ausentes en su momento.
Aclaró que no se opone a que se apruebe un proyecto de declaración en el Senado que inste al TSJE a realizar verificaciones adicionales, siempre y cuando se encuadren estrictamente dentro de lo legalmente establecido en el cronograma electoral.
Recordó de manera irónica que el sistema de desbloqueo y el uso de urnas electrónicas fueron banderas impulsadas originalmente por la propia oposición cuando él ejercía como diputado, y lamentó que hoy pretendan retroceder al sistema de «listas sabana». En contrapartida, adelantó que propondrá a su bancada un proyecto de ley para ampliar la reforma electoral, permitiendo que el elector pueda desbloquear y elegir no a uno, sino a dos candidatos de su preferencia dentro de las listas.
Control interno y revisión de bonificaciones para funcionarios del Congreso
En otro orden de cosas, el presidente del Legislativo confirmó que mantiene sintonía con la propuesta planteada por el senador opositor Eduardo Nakayama orientada a fiscalizar la autenticidad de los títulos académicos del funcionariado del Congreso.
Núñez informó que mantuvo una comunicación telefónica con Nakayama tras seguir la iniciativa en redes sociales y se mostró plenamente a favor de la medida. «Creo que como Poder Legislativo no podemos estar ajenos, primero, a revisar la casa, a ver cómo estamos. Y después ir a los otros poderes también, o que hagan lo mismo», manifestó.
Al ser consultado si esta fiscalización responde al temor generalizado de que salgan a la luz nuevos casos de títulos falsos —en alusión directa a las fuertes dudas que pesan sobre el cuestionado exmiembro del JEM, Hernán Rivas—, el senador colorado admitió que la propuesta surge en base a esa coyuntura.
Sin embargo, matizó que el foco también debe centrarse en verificar si el Estado está desembolsando dinero público de manera indebida. Detalló que el objetivo es auditar «si se le está pagando a una persona una bonificación por tener ese título».
El titular del Congreso aseguró que bajo el esquema administrativo vigente ya no se cometen estas irregularidades salariales. «Eso no sucede acá en el Senado, en el Congreso, porque con el nuevo sistema de matriciación no se paga (un extra) simplemente porque vos sos profesional», concluyó.





















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