El presidente de la Cámara de la Industria Química Farmacéutica del Paraguay (CIFARMA) y directivo de la Unión Industrial Paraguaya (UIP), Gerardo García, en charla con Economía A 1000, analizó el panorama actual del sector y los desafíos financieros que limitan su pleno desarrollo.
Durante el bloque dedicado al análisis del sector farmacéutico, García destacó el notable crecimiento tecnológico y operativo de los laboratorios locales, afirmando que la industria nacional cuenta actualmente con la capacidad y los estándares internacionales requeridos no solo para cubrir la demanda interna, sino también para competir con éxito en mercados de exportación regionales.
Sin embargo, el dirigente empresarial apuntó que el principal obstáculo del rubro radica en la histórica acumulación de deudas por parte de las principales entidades compradoras del Estado: el Ministerio de Salud y el Instituto de Previsión Social (IPS).
Dijo que el ministro Óscar Lovera admitió la deuda de USD 1.050 millones hasta diciembre del 2025 y que les facilitó un compromiso formal de pago de USD 100 millones en el mes de abril y USD 80 millones en el mes de mayo.
«Los 100 millones se cumplió, se formalizó y los 80 millones está en proceso de cobro. Tenemos previsto una reunión de tal manera a determinar de cómo venía para el futuro. Estos pagos de la deuda se hicieron con recursos genuinos, de ingresos tributarios. En el mes de junio, nos dijo el ministro de Economía que va a procurar pagar USD 40 millones y USD 80 millones en el mes de julio», manifestó.
Al ser consultado sobre el estado actual de las cuentas pendientes, el titular de CIFARMA reconoció que la administración gubernamental vigente mantiene una mesa de diálogo abierta y ha mostrado voluntad política mediante la implementación de herramientas de financiamiento y pagos parciales que otorgaron oxígeno financiero a las empresas. A pesar de estos avances, García enfatizó que las soluciones parches no resolverán el problema estructural de fondo.
«El problema principal es que el presupuesto asignado a la salud pública sigue siendo deficitario en relación a la demanda real de la población», explicó el empresario. Según sus declaraciones, mientras persista el descalce entre los recursos presupuestados y el consumo efectivo de medicamentos e insumos en los hospitales, los retrasos en la cadena de pagos volverán de forma cíclica.
Como cierre de su intervención, García hizo un llamado a consolidar una política de Estado que priorice la producción local en las compras públicas. Argumentó que el impulso a la industria farmacéutica nacional representa una inversión estratégica que trasciende el ámbito sanitario, puesto que fomenta la mano de obra calificada, genera retornos impositivos y fortalece la «soberanía sanitaria» del país frente a las fluctuaciones del mercado internacional.


























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