La Cámara de Senadores aprobó el proyecto de declaración que expresa un rechazo institucional hacia las recientes manifestaciones emitidas por la senadora Celeste Amarilla contra un jugador de la selección de fútbol de Francia. Los legisladores calificaron los términos utilizados por su colega como abiertamente discriminatorios y racistas, dejando constancia de que dichas afirmaciones no representan los valores fundamentales del pueblo paraguayo ni corresponden a la postura oficial de la Cámara Alta.
A través de este proyecto de declaración, el Senado reafirmó de manera unánime su repudio absoluto hacia cualquier manifestación de odio o racismo, ratificando el compromiso del Estado con los lineamientos de la Constitución Nacional y los tratados internacionales en materia de derechos humanos suscriptos por el Paraguay.
Al término de la sesión, la senadora Celeste Amarilla brindó declaraciones a los medios de comunicación y se refirió a las implicancias legales del proyecto de declaración aprobado y de las posibles acciones judiciales en su contra. Al respecto, la parlamentaria argumentó que el proceso no tendrá una resolución rápida debido a la vigencia de sus fueros constitucionales, asegurando que sabe cómo defenderse ante las instancias correspondientes.
Al ser consultada sobre si planeaba impulsar alguna acción legal de forma directa contra el deportista francés, la legisladora desestimó la idea señalando que el águila no caza moscas y afirmando de manera irónica que no tiene la menor idea de quién es el jugador en el ámbito personal, limitándose a relatar que reaccionó el día del encuentro deportivo tras preguntar quién era la persona que presuntamente maltrataba a la delegación paraguaya.
Asimismo, la congresista restó importancia al contenido del proyecto de declaración aprobado por el pleno del Senado y lo tildó de perogrullada e innecesario. Amarilla manifestó que en el ámbito del derecho penal todas las opiniones son estrictamente personalísimas y que para comprometer a una institución se debe invocar formalmente una representación, citando de manera referencial el caso de Basilio Núñez como presidente del Congreso.
En esa misma línea, la legisladora recalcó que, si bien ejerce el cargo de senadora las 24 horas del día, su investidura pública no conculca sus derechos fundamentales a la libre expresión ni hace que deje de ser ciudadana, calificando como un hecho inocuo que se aclare que su opinión no involucra al cuerpo legislativo ni a figuras del Poder Ejecutivo o de la arena política local.
Por último, la parlamentaria lanzó duras críticas hacia la actuación de sus pares en la Cámara Alta y sugirió que la premura por aprobar el proyecto de declaración respondía a intereses particulares de cara a las celebraciones diplomáticas de la embajada francesa de la semana entrante. Amarilla reveló que ella misma intentó ingresar una propuesta alternativa al llegar a la sede legislativa con el propósito de deslindar responsabilidades bajo sus propios términos, pero que la misma fue desplazada mediante maniobras políticas. Expresó además su disconformidad debido a que el pleno rechazó una moción planteada por la senadora Yolanda Paredes que buscaba agregar al texto un repudio formal hacia las supuestas actitudes despectivas del futbolista francés, concluyendo de manera tajante con el calificativo de pusilánimes hacia el resto de los integrantes del cuerpo legislativo por no haber incluido dicha modificación en el proyecto de declaración final.
























Discussion about this post